Un estudio de CEU CEFAS advierte sobre el fuerte impacto demográfico en Canarias, Ceuta y Melilla
Más de 350.000 inmigrantes han entrado irregularmente en España a través de las Islas Canarias, Ceuta y Melilla en las últimas tres décadas, como recoge el informe ‘Demografía de Canarias, Ceuta y Melilla: la porosa frontera sur de España’, publicado este miércoles por CEU CEFAS y elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Eurostat, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Sanidad y Naciones Unidas, entre otras fuentes oficiales.

Joaquín Leguina y Alejandro Macarrón dirigen este profundo análisis poblacional e institucional. El texto utiliza múltiples datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística. Asimismo, los investigadores recogen cifras de varios ministerios españoles.
El impacto demográfico en Canarias
Canarias sufre una enorme y rápida transformación social. Las islas contabilizan cientos de miles de llegadas marítimas. El archipiélago funciona principalmente como puerta de entrada hacia la Península.
Así, desde 1994 han llegado por mar a Canarias 270.218 inmigrantes en situación irregular, más de la mitad de ellos (142.539) entre 2021 y 2025.
Por consiguiente, según el estudio, la demografía del archipiélago depende de la inmigración. La natalidad canaria registra un descenso muy continuado y profundo. Actualmente, las mujeres tienen menos de un hijo de media.
El riesgo de despoblación insular
Por otro lado, cuatro islas canarias presentan un problema poblacional grave. La Palma, Tenerife, La Gomera y Gran Canaria son las cuatro regiones europeas NUTS3 con menor fecundidad. Los nacimientos caen drásticamente cada año en todos estos lugares.
En consecuencia, las defunciones superan ampliamente a los nuevos nacimientos anuales. La región registró una pérdida natural de miles de habitantes recientemente. Solo la población foránea evita hoy el colapso demográfico total.
Finalmente, el futuro proyecta un panorama bastante preocupante para las islas. Canarias podría perder el 60 % de su población antes de 2100. Sin nuevos migrantes, los ancianos dominarán pronto la sociedad canaria.
La realidad opuesta en Ceuta y Melilla
En contraste, las ciudades autónomas viven una realidad comunitaria completamente opuesta. Ceuta y Melilla tienen los habitantes más jóvenes de nuestro país. La edad media nacional supera ampliamente a estas dos regiones.
Por lo tanto, los nacimientos allí superan constantemente a las muertes. La cercanía de Marruecos influye mucho en este gran crecimiento natural. Muchas personas procedentes de ese país residen en ambas ciudades.
Sin embargo, esta juventud enfrenta grandes dificultades sociales y económicas diariamente. Ambas localidades sufren altísimas tasas de desempleo juvenil y general. También registran la menor esperanza de vida de toda España.




