La presidenta del PSOE rechaza responsabilidades sobre las reuniones en Ferraz y descarta la existencia de una caja B en el partido
Cristina Narbona compareció este miércoles en el Senado para explicar su postura. La presidenta del PSOE aclaró su relación con el polémico caso Leire. Además, ella intentó frenar las acusaciones sobre reuniones secretas e investigaciones judiciales.
Cristina Narbona reconoció varios encuentros previos con la militante Leire Díez. Sin embargo, la presidenta negó rotundamente un trato de favor hacia ella. Narbona aseguró desconocer cualquier comportamiento inadecuado por parte de Díez.
Durante su declaración, la dirigente socialista utilizó frases muy contundentes. De hecho, ella afirmó claramente que nunca actuó como su madrina profesional. Así, intentó zanjar los rumores sobre su influencia personal directa.
Las sospechas señalan las reuniones ocurridas en la sede central de Ferraz. Supuestamente, los implicados prepararon allí un boicot contra diversas investigaciones judiciales. No obstante, Narbona rechazó tener conocimiento sobre estos encuentros.
Otras causas y desvinculación
El secretario de organización restó importancia a los mensajes de Leire. Por consiguiente, Narbona ignoró el contenido exacto de esas conversaciones. La presidenta recalcó su absoluta falta de responsabilidad en este asunto.
La jornada parlamentaria también sacó a relucir otros escándalos mediáticos. Por ejemplo, los senadores mencionaron las joyas de Zapatero y el caso Koldo. Además, la presunta financiación ilegal del partido generó mucho debate.
Ante estas acusaciones, la líder socialista echó balones fuera rápidamente. En consecuencia, ella desmintió la existencia histórica de una caja B. Finalmente, Narbona se desmarcó por completo de todas estas polémicas.




