Los bomberos forestales de Gran Canaria han convocado una concentración el viernes 10 de abril en la calle Pérez Galdós para exigir mejoras laborales y el reconocimiento profesional tras décadas de reivindicaciones sin resolver
Los bomberos forestales del Cabildo de Gran Canaria denuncian una situación «cronificada» tras más de 30 años de servicio, marcada por salarios bajos, inestabilidad y falta de reconocimiento profesional. Según denuncian en un comunicado, continúan encuadrados en un convenio de 2003 que no contempla su actividad, lo que consideran «obsoleto e insuficiente» para un trabajo de alto riesgo.
Incumplimiento de la ley estatal
El conflicto del colectivo gira en torno a la falta de aplicación de la Ley estatal 5/2024 de Bomberos Forestales. Aunque aprobada y publicada, no se está implementando en el ámbito insular. Denuncian que la institución presidida por Antonio Morales no ha reconocido su categoría ni aplicado medidas como la jubilación anticipada con bomberos que ya deberían estar jubilados por ley y siguen trabajando, según detalla Comisiones Obreras (CCOO).
Además, se les exige cotizar como bomberos —incluso con carácter retroactivo— sin recibir el reconocimiento ni los beneficios correspondientes.
Riesgos laborales y condiciones deficientes
El colectivo advierte de la ausencia de protocolos específicos de prevención de riesgos y de medios adecuados, pese a su exposición a sustancias tóxicas en incendios de interfaz urbano-forestal. «Estamos en pañales en prevención», aseguran.
También denuncian retrasos en el pago de horas de localización —unas 700 adicionales al año—, mal remuneradas y con demoras de hasta dos años: «Por esas horas cobramos unos 1.500 euros anuales y con retrasos constantes».
A ello se suman la falta de recursos humanos y materiales, contratos temporales sin estabilizar y la necesidad de revisar las retribuciones, especialmente en intervenciones fuera de la isla.
Un problema competencial en Canarias
Canarias es la única comunidad que ha delegado las competencias en materia de prevención y extinción de incendios forestales.
Si ya los problemas de los bomberos forestales del Cabildo de Gran Canaria no han sido resueltos por esta administración, además se suma otra grave situación competencial, que el Gobierno de Canarias derivó las competencias a los cabildos en 2001 y esto nos sitúa como la única comunidad que le toca lidiar con cinco modelos diferentes de prevención y extinción de incendios forestales, uno por cada isla verde, Gran Canaria, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro.
Las consecuencias de esto no solo incide en mayor descoordinación ante los incendios forestales, también afecta a las condiciones laborales de quienes se juegan la vida cada año en estos grandes incendios debido a que el Gobierno de Canarias aún no ha desarrollado la adaptación de la ley de Bomberos forestales aprobada en 2024 dejando a cada Cabildo ante una encrucijada jurídica y dispar con aplicaciones de criterios diferentes o incluso con problemas directos de cómo aplicar dicho marco normativo estatal.
Desde CCOO se lleva años solicitando que de alguna forma el Gobierno de Canarias resuelva este asunto y además paralice la invasión de competencias con la ERIF (Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales), dado que esta unidad lejos de ser un refuerzo está actuando en islas no capitalinas desplazando las competencias de algunos cabildos. De hecho, CCOO se ha visto obligada a presentar una demanda contra esta invasión de competencias de la EIRF.
Concentración para exigir soluciones
La concentración del 10 de abril busca visibilizar una problemática que afecta tanto a las condiciones laborales como a la eficacia en la lucha contra incendios en la isla de Gran Canaria: «Pedimos respeto y justicia para un colectivo esencial», concluyen los bomberos forestales, exigiendo que el presidente del Cabildo, Antonio Morales, se avenga a dar solución a este asunto.


