La Guardia Civil lleva a cabo una operación en la que nueve personas están investigadas por ciberdelincuencia y blanqueo de capitales
La Guardia Civil, en el marco de la operación “Guimaraes”, ha investigado a nueve personas de distintas nacionalidades como presuntas autoras de varios delitos relacionados con ciberdelincuencia y blanqueo de capitales. La actuación se enmarca en la lucha contra una modalidad de estafa cada vez más frecuente en el entorno digital.
Precisamente esta modalidad, conocida como Romance Scam o “timo del amor”, consiste en ganarse la confianza de la víctima fingiendo una relación sentimental estable. Una vez consolidada esa confianza, los autores comienzan a solicitar cantidades de dinero con distintas excusas y con la promesa de devolverlas. Algo que nunca llega a producirse.
La investigación tuvo su origen tras la denuncia de una persona residente en Gáldar, que había sido engañada mediante este método. A partir de esa primera denuncia, los investigadores fueron detectando indicios que apuntaban a la existencia de un grupo organizado con un alto grado de especialización.
Un grupo criminal estructurado
Así, con el avance de las pesquisas, se logró identificar un grupo criminal estructurado,. Con conocimientos en ingeniería económica y en el uso de redes bancarias. Para ello, creaban numerosas cuentas en distintas entidades, tanto nacionales como internacionales, muchas de ellas abiertas con identidades usurpadas o con documentación falsificada. El objetivo era mover el dinero estafado, dificultar su rastro y ocultar su destino final.
Además, para evitar ser detectados, varios miembros del grupo utilizaban múltiples identidades. Tanto en el ámbito bancario como en el uso de líneas telefónicas y otros canales de comunicación. Esta diversidad de perfiles contribuía a fragmentar el rastro del dinero y complicar la labor de los investigadores.
En concreto, durante la investigación se comprobó que daban de alta cuentas bancarias de dos formas. Por un lado, utilizando documentos falsos asociados a identidades inexistentes. Y por otro, empleando documentación falsificada correspondiente a personas reales, cuyas identidades habían sido previamente usurpadas. Haciéndose pasar por ellas, lograban superar los controles de seguridad de las entidades financieras. Esta parte de la investigación permitió identificar a tres víctimas adicionales de usurpación de identidad vinculadas a la operación.
Dentro de la ingeniería criminal diseñada para el blanqueo, el grupo también utilizaba el pago de facturas de productos legítimos. En concreto, abonaban pedidos de vino y materiales de construcción a empresas españolas con distribución internacional, con destino a países de África Occidental, especialmente Nigeria. De esta forma, el dinero procedente de las estafas se integraba en circuitos económicos aparentemente legales.
Responsables de cuentas bancarias
Como resultado del minucioso trabajo policial, se consiguió identificar tanto a los responsables de manejar las cuentas bancarias utilizadas como a las empresas que recibían finalmente las mercancías pagadas de forma ilícita. De hecho, en el transcurso de la investigación se analizaron inicialmente 22 cuentas bancarias. Sin embargo, el seguimiento del capital estafado obligó a ampliar el análisis hasta un total de 57 cuentas, gestionadas mediante 30 líneas telefónicas distintas.
Gracias a esta labor, y con autorización judicial, se logró bloquear varias de las cuentas relacionadas con el grupo criminal que aún mantenían saldo, lo que permitirá que la víctima principal pueda recuperar parte del dinero perdido.
Vinculación con otros casos de ciberestafa en el país
Por otra parte, se ha constatado que este grupo estaría vinculado con otros casos de ciberestafa a nivel nacional, no solo en el ámbito de las estafas románticas, sino también mediante la modalidad conocida como “Man in the Middle”, en la que los delincuentes se interponen en comunicaciones entre empresas o particulares para desviar pagos.
Por ello, desde la Guardia Civil se insiste en la importancia de no enviar dinero a personas con las que solo se mantiene contacto a través de internet si no se tiene absoluta certeza sobre su identidad y fiabilidad. En caso de sospechar que se ha sido víctima de una estafa de este tipo, se recomienda acudir cuanto antes a los cuerpos policiales y presentar denuncia, dejando de lado la vergüenza o la sensación de culpa que a veces impiden comunicar lo ocurrido.
Finalmente, si crees que puedes haber sido víctima de esta red o de una estafa similar, recuerda que la Guardia Civil permite presentar denuncias de forma telemática a través de su portal oficial en aquellos casos de estafas informáticas, hurtos o pérdida de documentación, lo que facilita el trámite y evita esperas innecesarias en los acuartelamientos.


