El acoso persistente de la mujer incluyó daños en su vehículo, amenazas de muerte y pintadas injuriosas en su domicilio, en Vecindario, donde ha sido detenida
La Guardia Civil de Vecindario ha detenido a una mujer como presunta autora de los delitos de acoso, amenazas y daños contra una vecina. La actuación tuvo lugar el pasado 21 de enero de 2026 y es el resultado de una investigación que permitió esclarecer diversos episodios de hostigamiento y violencia sufridos por la víctima durante los últimos meses.
Tras romper la amistad
Las pesquisas se iniciaron en noviembre de 2025, cuando la mujer comenzó una conducta de acoso tras poner fin a la relación de amistad que mantenía con la víctima. Lo que en un principio fue un mensaje amenazante a través de una aplicación de mensajería se transformó pronto en una situación constante de presión y miedo. Se dedicó a hacer decenas de llamadas diarias a horas intempestivas, apariciones no deseadas en los lugares que frecuentaba y amenazas de agresión física que alteraron por completo la vida cotidiana de la afectada.
Con el paso de las semanas, la escalada de violencia fue en aumento. El episodio más grave ocurrió cuando la detenida se presentó en las inmediaciones de un centro educativo de la localidad e intentó agredir físicamente a la víctima delante de sus hijas menores. Gracias a la intervención de un familiar, el ataque pudo ser evitado. Este nuevo incidente agravó el temor de la víctima, que se vio obligada a modificar sus rutinas y abandonar temporalmente su domicilio para proteger su
integridad y la de sus hijas.
A los episodios de acoso psicológico se sumaron daños materiales reiterados. En varias ocasiones, la víctima encontró las ruedas de su vehículo pinchadas en distintas zonas del municipio. Poco después, la agresora accedió sin permiso a la zona privada de un edificio residencial, donde realizó pintadas con insultos en la fachada y en la puerta de la vivienda de la víctima, intensificando así la sensación de inseguridad.
Identificada en las cámaras
Ante la gravedad de los hechos, el área de investigación del Puesto Principal de Vecindario asumió el caso. Los agentes centraron sus esfuerzos en recopilar pruebas y testimonios que permitieran confirmar la autoría. Uno de los avances más relevantes llegó con el análisis de las cámaras de seguridad del inmueble donde residía la víctima.
A pesar de los intentos de la autora por ocultarse, las grabaciones permitieron identificarla claramente mientras merodeaba por el garaje en compañía de otra persona y utilizando las linternas de sus teléfonos móviles para localizar el vehículo de la afectada.
De forma complementaria, el análisis técnico de los registros telefónicos y de los audios aportados por la víctima fue decisivo para demostrar la continuidad del acoso y el ánimo persistente de hostigar. Además, la labor de los agentes permitió unificar varias denuncias previas, presentando ante la autoridad judicial un patrón de conducta continuado, lo que evitó que los hechos se trataran como incidentes aislados.
Durante su detención, la investigada mantuvo una actitud hostil y desafiante hacia los agentes, llegando a proferir expresiones ofensivas contra ellos. Finalmente, se trasladaron las diligencias instruidas a los Juzgados de San Bartolomé de Tirajana, donde pusieron a la detenida a disposición
judicial.


