El mundo celebra hoy el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia bajo un enfoque que une la tecnología, las finanzas y el impacto social para acelerar la igualdad
Como cada 11 de febrero, la comunidad internacional celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. El lema de este año, «Aprovechar las sinergias entre la inteligencia artificial, las ciencias sociales, las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y el sistema financiero: construir un futuro inclusivo para las mujeres y las niñas», marca la hoja de ruta para combatir las crecientes desigualdades globales.
Las instituciones apuestan por un enfoque de cuatro pilares que integra la tecnología avanzada con la economía. Esta estrategia busca que la inteligencia artificial (IA), las STEM y la economía impulsen un desarrollo que no deje a nadie atrás, transformando la estructura social actual en una más sostenible.
El motor tecnológico y el respaldo social
La inteligencia artificial ya demuestra su capacidad en el análisis de datos, diagnósticos médicos y modelos climáticos. No obstante, las autoridades advierten que, sin medidas concretas en su gestión, los beneficios del progreso tecnológico podrían excluir a las mujeres y las niñas, perpetuando sesgos innecesarios.
Por ello, los especialistas destacan que los conocimientos de las ciencias sociales deben fundamentar el diseño de políticas equitativas. Solo a través de la participación comunitaria y estrategias de cambio de comportamiento, las innovaciones en STEM e IA alcanzarán realmente a los grupos tradicionalmente marginados.
La fuerza de las STEM y el músculo financiero
Las disciplinas STEM aportan las capacidades técnicas para crear y mantener las soluciones digitales del mañana. Al mismo tiempo, estas áreas fomentan la igualdad de género dentro de los equipos de investigación, rompiendo techos de cristal en los laboratorios y centros de desarrollo tecnológico.
Paralelamente, el sector económico juega un rol crucial en esta transformación. Los mecanismos financieros, tales como los fondos con perspectiva de género y la inversión de impacto, liberan el capital necesario para potenciar las empresas lideradas por mujeres y garantizan la financiación de la educación e investigación a largo plazo.
Una hoja de ruta hacia la Agenda 2030
La suma de estos cuatro ámbitos permite eliminar las barreras estructurales y reducir la brecha digital. Esta sinergia promueve una gobernanza de la IA responsable y moviliza fondos que utilizan la inclusión social como un indicador clave de rendimiento y éxito empresarial.
Las Naciones Unidas mantienen la igualdad de género como una cuestión fundamental desde sus inicios. El empoderamiento femenino resulta decisivo para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, influyendo directamente en el progreso económico y social de todas las naciones.
Un compromiso histórico por la igualdad
La historia de esta efeméride se remonta a hitos legislativos clave. El 14 de marzo de 2011, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer aprobó un informe sobre el «acceso y la participación de la mujer y la niña en la educación, la capacitación y la ciencia y la tecnología, incluida la promoción de la igualdad de acceso de la mujer al pleno empleo y a un trabajo decente».
Años más tarde, la Asamblea General de la ONU ratificó la importancia de la ciencia y la innovación para el desarrollo. El organismo reconoció que la participación plena de las mujeres de todas las edades es un requisito imprescindible para el empoderamiento real y la justicia social en el ámbito científico.
Finalmente, el 22 de diciembre de 2015, la Asamblea oficializó esta fecha para honrar el papel clave de las mujeres en la tecnología. Instituciones como la UNESCO y ONU Mujeres lideran desde entonces iniciativas que garantizan que el talento femenino brille con luz propia en cada proyecto de investigación y desarrollo alrededor del planeta.


