España fue incapaz de superar a Cabo Verde en Atlanta y cedió un empate que nadie contemplaba antes del inicio del campeonato

España debutó en el Mundial con el papel de favorito, un partido inicial para poner las cartas sobre la mesa, pero sufrió en exceso. Ritmo plano y movimiento lento de balón a pesar de las condiciones climáticas perfectas en el estadio de Atlanta; techado y con aire acondicionado. Cabo Verde resistió y sumó un punto en su debut mundialista.
Luis de la Fuente no dio con la tecla. Sorprendió con Gavi como extremo izquierdo de inicio, pero más allá de dos recuperaciones altas no tuvo presencia ofensiva. El seleccionador buscó soluciones pero no las encontró.
Un partido en el que Pedri no carburó y España lo notó. Dos fallos en el pase impropios del centrocampista tinerfeño, que no encontró el ritmo de partido, marcaron un inicio de partido en el que Cabo Verde se hizo fuerte. Bloque bajo y tapando los pasillos interiores para dificultar el juego de España.
España chocó contra un muro
Ante este plan, apareció la figura de Marc Cucurella. El nombre que más ha sonado en la selección española las últimas 24 horas y cuyo fichaje por el Real Madrid se hizo oficial el día del debut.
Desde un lateral izquierdo sin casi exigencia defensiva, Cucurella insistió apurando línea de fondo y sirviendo balones atrás que Ferran Torres no acertó a convertir. Primero se encontró con el palo en el minuto 38 y después, en el 43, con un Vozinha al que el partido le puso en el mapa; más aún en su parada abajo a un cabezazo de Laporte justo antes del descanso.
A sus 40 años, el portero caboverdiano se encuentra sin equipo, tras finalizar su vinculación con el Chaves, de la segunda división de Portugal. Ocupa las últimas posiciones de valor de mercado de la web especializada Transfermarkt, con 50.000 euros. Ni Lamine Yamal, el opuesto en esta clasificación, al ser el jugador con más valor –200 millones de euros-, junto a Erling Haaland, pudo con la resistencia de Cabo Verde.
España da la sorpresa y tropieza de inicio
Fabián en tres ocasiones, Oyarzabal en dos, Laporte y Mikel Merino con un remate… ninguno de ellos pudo batir a Vozinha ni a un Pico Lopes, central caboverdiano, que estuvo pegajoso en la marca de los atacantes de España. Buscó el choque y tapó huecos para echar por tierra un remate de Oyarzabal en el 88.
No pudo imponerse España y tampoco Cabo Verde, que resistió y soñó incluso con conseguir más de un punto por un instante.
Disney Borges pudo pasar a los libros de historia de su país en el minuto 89. Suyo fue el primer y único remate a portería de Cabo Verde, que detuvo Unai Simón.
La alegría de Cabo Verde ante la decepción de España. Un empate que no contaba en ninguna previsión de la expedición y que aviva los fantasmas del Mundial. Desde la estrella lograda en Sudáfrica 2010, España solo ha ganado tres partidos, uno por torneo, y no ha superado ninguna eliminatoria.
La previa del partido
España y Cabo Verde se enfrentaban este lunes 15 de junio, a partir de las 17:00 (hora canaria) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El encuentro corresponde al primer partido de la fase de grupos del Mundial 2026.

La selección española afrontaba este lunes su estreno en el Mundial 2026 frente a Cabo Verde en Atlanta, en el primer paso de un objetivo tan ambicioso como ilusionante: conquistar la segunda estrella de su historia. La vigente campeona de Europa partía como una de las grandes favoritas del torneo y buscaba comenzar con buen pie en un grupo H que comparte con Uruguay, Arabia Saudí y la propia selección caboverdiana.
El sueño de la segunda estrella
Quince años después de levantar el único Mundial de su historia en Sudáfrica 2010, España volvía a presentarse en la gran cita con argumentos para aspirar a todo. El título de la Eurocopa y la consolidación de una nueva generación liderada por figuras como Lamine Yamal, Nico Williams, Pedri o Rodri habían disparado las expectativas alrededor del combinado nacional.
El encuentro ante Cabo Verde representaba el primer examen de una selección que pretendía confirmar desde el inicio su condición de candidata al título. Aunque sobre el papel el rival parecía inferior, en el seno de la expedición española existía la convicción de que cualquier relajación podía resultar peligrosa en un torneo de estas dimensiones.
Cabo Verde, ante una cita histórica
Enfrente estaba una Cabo Verde que vivía el momento más importante de su historia futbolística. Los conocidos como «Tiburones Azules» disputaban por primera vez una Copa del Mundo y el país africano se encontraba completamente volcado con su selección.
La expectación es tal que las autoridades caboverdianas habían impulsado medidas especiales para facilitar el seguimiento del encuentro, convertido prácticamente en una celebración nacional. Para los africanos, medirse a una potencia como España suponía una oportunidad única para seguir escribiendo páginas doradas en su historia deportiva.
El espectacular escenario de Atlanta
El partido se disputaba en el imponente estadio de Atlanta, uno de los recintos más modernos y espectaculares del planeta. Inaugurado en 2017 tras una inversión cercana a los 1.600 millones de dólares, destaca por su innovador techo retráctil, su avanzado sistema de climatización y una gigantesca pantalla circular de 360 grados que rodea el interior del estadio.
Con capacidad para más de 75.000 espectadores, el recinto será una de las grandes sedes del Mundial y albergará varios encuentros de la competición, incluida una de las semifinales. Además, sus infraestructuras permiten combatir las elevadas temperaturas previstas en Estados Unidos durante estas semanas, un factor que preocupa a varias selecciones participantes.




