La productora canaria y directora del festival Womad deja un legado imborrable tras décadas impulsando la música y el arte en las islas
Dania Dévora ha fallecido hoy en Gran Canaria tras una larga enfermedad que no frenó su pasión profesional. Dévora destacó por dirigir eventos internacionales de gran éxito como el festival Womad. Su trayectoria transformó el panorama artístico del archipiélago y conectó a las islas con las culturas del mundo.
Dania Dévora comenzó su camino en la producción artística hace más de treinta años con una visión muy clara. Ella creía en el poder de la música para derribar fronteras y unir a diferentes pueblos. Por esta razón, su trabajo siempre mantuvo un compromiso social profundo con la diversidad.
Una trayectoria dedicada a la cultura global
La gestora fundó la productora DD&Company para gestionar espectáculos de primer nivel en todo el territorio nacional. Ella logró traer a Canarias a figuras internacionales que nunca antes habían visitado nuestro archipiélago. Su esfuerzo constante permitió que el público canario disfrutara de una oferta cultural moderna y valiente.
Además, su labor recibió numerosos reconocimientos públicos por su impacto positivo en la imagen exterior de las islas. Las instituciones destacan hoy su capacidad para organizar eventos complejos con una sensibilidad humana muy especial. Su fallecimiento supone una pérdida irreparable para el sector de las industrias creativas.
El legado eterno del festival Womad
El festival Womad constituye el mayor éxito de su carrera y su aportación más querida para Las Palmas de Gran Canaria. Ella ejerció como directora de este evento de músicas del mundo durante muchísimas ediciones exitosas. Gracias a su empeño, la ciudad se convirtió en un referente internacional de tolerancia.
Por otro lado, Dania defendió siempre la gratuidad de la cultura para que todos pudieran disfrutar del arte. Ella negoció con firmeza ante las administraciones para mantener vivo este encuentro multicultural tan emblemático. Los ciudadanos recordarán siempre las noches de música en el parque de Santa Catalina.
Sin embargo, su influencia no se limitó exclusivamente a la producción de grandes festivales de música. Ella también apoyó a artistas locales y ayudó a impulsar el talento canario hacia mercados exteriores. Su huella permanece presente en cada rincón de la gestión cultural de nuestra comunidad.


