Siete de cada diez alumnos con necesidades especiales comparten aula ordinaria a pesar de la falta de recursos técnicos
El Consejo Escolar de Canarias revela que el 73 % del alumnado con necesidades especiales estudia en centros ordinarios. El informe anual detalla que este colectivo crece de forma sostenida desde hace una década en las islas. La institución exige ahora reducir las ratios y aumentar los profesionales específicos para garantizar una educación de calidad.
El número de niños con necesidades específicas aumenta cada año gracias al avance de los diagnósticos tempranos. Las aulas acogen casos de autismo, problemas de lenguaje o trastornos graves de la conducta de forma habitual. El sistema actual mantiene a estos menores en grupos ordinarios salvo en los casos de mayor severidad.
La presidenta del Consejo Escolar, Natalia Álvarez, defiende la necesidad de bajar el número de alumnos por clase. Ella sostiene que menos estudiantes permiten un trabajo individualizado esencial para el éxito del equipo docente. Una ratio menor facilita el seguimiento de los menores con dificultades auditivas o de comportamiento.
Actualmente existe un desajuste entre el número de diagnósticos y el personal especializado disponible en los colegios. El Consejo Escolar denuncia que la atención profesional sigue siendo muy escasa para la demanda real. Esta realidad impide que la integración sea efectiva y responda a las necesidades individuales.
Evolución de la natalidad y formación
Canarias experimenta un crecimiento demográfico de 20.000 personas mientras la natalidad en las islas cae con fuerza. Esta paradoja marca el ritmo de matriculación en los centros de educación infantil y primaria. Los expertos analizan cómo este cambio poblacional afecta directamente a la planificación de los recursos públicos.
Carmen Nieves Pérez, profesora de la Universidad de La Laguna, confirma que la escolarización en edades tempranas baja de manera continua. Sin embargo, la experta destaca el notable incremento de las matrículas en los estudios de formación profesional. El sistema educativo canario vive así una transformación profunda hacia niveles de enseñanza superiores.
La coordinadora de la realidad educativa del Consejo señala que estos datos obligan a reestructurar el sistema. El descenso de niños pequeños convive con una demanda mayor de plazas en ciclos formativos. Los centros deben adaptarse a este nuevo perfil de estudiante que busca una salida laboral rápida.
Riesgo de pobreza en las familias
El informe anual del Consejo Escolar también pone el foco en la difícil situación económica de los hogares. Las familias con menores a cargo sufren un riesgo de pobreza mucho mayor en el archipiélago. Esta vulnerabilidad social influye de manera determinante en el rendimiento y bienestar del alumnado.
Canarias registra una tasa de pobreza infantil del 31 %, una cifra que preocupa a las instituciones. Este dato sitúa a las islas por encima de la media nacional en cuanto a precariedad económica. La falta de recursos en casa agrava las dificultades de los niños con necesidades especiales.
Los expertos piden medidas urgentes para paliar esta brecha social dentro del entorno escolar canario. El éxito educativo depende directamente de la estabilidad económica y del apoyo institucional a las familias. La integración requiere no solo profesores, sino un entorno social que proteja a los menores vulnerables.


