El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, advierte de que el texto autonómico actual frena la recuperación de las plazas turísticas destruidas por el volcán y perjudica a las familias
El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, ha reclamado este sábado un cambio de enfoque en la futura normativa autonómica sobre vivienda vacacional, ya que, a su juicio, el planteamiento actual no se ajusta a las necesidades excepcionales de la isla tras la erupción volcánica. El líder insular defiende una regulación diferenciada que tenga en cuenta el momento crítico que atraviesa el territorio palmero tras la catástrofe natural.

A través de un comunicado oficial, Rodríguez ha señalado que el objetivo del Cabildo palmero «va más allá» de la recuperación de las viviendas vacacionales que fueron sepultadas por la lava. La propuesta de la corporación insular apuesta decididamente por permitir la creación de nuevas viviendas vacacionales que generen las camas alojativas necesarias y reactiven la economía de la isla de forma inmediata.
Rodríguez ha recordado que las viviendas vacacionales representan la fórmula «más rápida» para lograr un crecimiento en plazas alojativas mientras los promotores trabajan en otros proyectos hoteleros a largo plazo. Igualmente, ha insistido en que el modelo de La Palma aspira a contar con una horquilla de entre 25.000 y 30.000 camas en total, un objetivo que se aleja del desarrollo masivo de las islas orientales o de las zonas turísticas del sur de las islas capitalinas. «Apostamos por un modelo de menos camas pero de más calidad», advierte el presidente.
Rechazo a los criterios generales de Canarias
El presidente insular ha considerado que el texto normativo que tramita actualmente el Gobierno de Canarias «no está entendiendo la realidad de La Palma». Rodríguez sostiene con firmeza que la isla necesita herramientas flexibles que permitan crecer en oferta alojativa sin las limitaciones temporales que podrían condicionar y encorsetar el desarrollo socioeconómico del territorio durante los próximos años.
«No podemos permitir que se apliquen criterios generales a una isla que está en pleno proceso de reconstrucción y que necesita el turismo vacacional como un pilar fundamental para el sustento de muchas familias y pequeñas pymes locales», ha señalado el presidente palmero para justificar la necesidad de una excepcionalidad legal.
El presidente del Cabildo ha defendido, asimismo, «blindar» un modelo turístico insular que es «fundamentalmente diferente al de las islas capitalinas». Rodríguez busca facilitar que la vivienda vacacional actúe como un verdadero motor de recuperación social y económica, permitiendo a los palmeros recuperar «su autonomía financiera» con la explotación de sus propiedades mediante una normativa que se encuentre totalmente «adaptada» a sus circunstancias actuales.


