«Sí a las energías renovables, pero no a costa del territorio», señalan los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura en un comunicado conjunto
Los cabildos de Lanzarote y de Fuerteventura han rechazado «frontalmente» el modelo de Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) impulsadas por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias. Reclamado una transición energética compatible con la protección del territorio insular.
Incompatible con el modelo de desarrollo de Lanzarote y Fuerteventura
En un comunicado conjunto, los presidentes de ambas islas, Oswaldo Betancort y Lola García, respectivamente, han señalado que la publicación inicial de los mapas de delimitación de estas zonas ha generado una «creciente preocupación social». Aseguran que se perciben como un planteamiento que podría favorecer una implantación acelerada de grandes instalaciones energéticas en suelo rústico, con afecciones directas sobre el paisaje, el territorio y el modelo de desarrollo insular.
Por ello, han considerado que la filosofía que inspira las ZAR «resulta incompatible con la realidad territorial, ambiental y paisajística de Lanzarote y Fuerteventura, dos islas que históricamente han construido su identidad y su modelo de desarrollo sobre la preservación de su paisaje, su patrimonio natural y su equilibrio territorial».
Los dos cabildos ha entendido que cualquier política de implantación de energías renovables en las islas debe partir de un principio fundamental: la transición energética no puede realizarse a costa de la degradación del territorio ni del paisaje insular.
En cubiertas y edificaciones existentes
También han recordado que el marco normativo autonómico vigente ya establece de manera clara la priorización de la implantación de energías renovables en cubiertas y edificaciones existentes.
En particular, la Ley 11/1997 de Regulación del Sector Eléctrico Canario, en su redacción vigente tras el Texto Refundido publicado en el Boletín Oficial de Canarias no 123 de 25 de junio de 2024, incorpora la obligación de instalar sistemas fotovoltaicos en cubiertas de edificaciones de nueva planta o sometidas a reforma integral, así como el fomento expreso de su implantación en edificaciones ya existentes.
Del mismo modo, la Ley 6/2022 de cambio climático y transición energética de Canarias establece como principio fundamental la priorización de las energías renovables en edificaciones e infraestructuras existentes como eje central de la transición energética en el archipiélago.
Estudios, públicos y propuestas previas
Además, Lanzarote y Fuerteventura consideran «imprescindible» que, antes de plantear la ocupación de suelo para instalaciones energéticas, se realicen estudios objetivos y rigurosos. Quieres así que determinen el potencial real de implantación de energías renovables en cubiertas e infraestructuras ya existentes, así como el grado actual de aprovechamiento de dichas superficies en ambas islas.
Igualmente, han defendido que cualquier desarrollo energético que eventualmente deba implantarse en suelo debe realizarse bajo criterios extremadamente restrictivos de protección del paisaje y del territorio. Pide que se prioricen modelos de titularidad pública o fórmulas que garanticen que los beneficios económicos derivados de la producción energética permanezcan en las islas y reviertan directamente en la sociedad insular.
Por último, ambas instituciones ha pedido al Gobierno de Canarias la apertura de un proceso de reflexión, diálogo institucional y planificación conjunta que permita diseñar un modelo energético adaptado a la realidad territorial de Lanzarote y Fuerteventura, garantizando que la lucha contra el cambio climático se desarrolle de forma compatible con la preservación del paisaje, que constituye uno de los principales patrimonios de ambas islas.
«Lanzarote y Fuerteventura reiteran así su posición: sí a las energías renovables, pero no a costa del territorio», ha concluido el comunicado conjunto.


