El técnico amarillo rechaza calificar de final el próximo encuentro y se enfoca en ganar los puntos en el Estadio de Gran Canaria
La UD Las Palmas recibe este viernes al CD Leganés con la obligación de sumar los tres puntos en casa. Luis García subraya que el fútbol actual solo entiende de inmediatez y rechaza hacer planes futuros. El técnico asturiano centra todos sus esfuerzos en superar al conjunto madrileño para acercarse a los puestos de promoción.
La filosofía del corto plazo
Luis García insiste en que el equipo debe centrarse exclusivamente en el siguiente compromiso liguero. «En el fútbol no sirve de nada pensar a largo plazo», ha subrayado el preparador del conjunto grancanario. Esta visión busca quitar presión a sus futbolistas ante el tramo decisivo de la temporada.
El entrenador ovetense prefiere evitar el término final para referirse al choque contra el conjunto madrileño. García afirma que una final solo existe cuando no hay nada más después de ese partido. Sin embargo, reconoce que sus jugadores sí utilizan esa palabra porque piensan en objetivos grandes.
La clasificación actual obliga a los amarillos a no cometer más errores en su propio estadio. «Todo está en un pañuelo, muy cerca, y los detalles son muy importantes», apunta el técnico asturiano. El equipo necesita ganar para recortar distancias con la zona alta de la tabla.
El reto de las ausencias
La baja por lesión del delantero japonés Taisei Miyashiro supone un problema táctico relevante para el esquema amarillo. El técnico admite que el jugador nipón aportaba una gran intensidad en la faceta defensiva. No obstante, García prohíbe que esta ausencia sirva como excusa para el grupo.
El preparador considera que este contratiempo abre la puerta a otros miembros de la plantilla. «Es una oportunidad para que se muestren otros futbolistas», sostiene el entrenador con firmeza. La plantilla debe demostrar su profundidad para suplir a una pieza que era fundamental.
García destaca el trabajo realizado por Miyashiro en ataque antes de caer lesionado recientemente. El cuerpo técnico busca ahora soluciones internas para mantener el nivel competitivo en la delantera. Los sustitutos tendrán la misión de mantener la presión alta que exige el asturiano.
El papel de la tecnología
Luis García mantiene una postura de respeto absoluto hacia la labor de los colegiados sobre el césped. El técnico comprende la dificultad de pitar en directo acciones rápidas como el posible penalti en Málaga. «Es casi imposible» que el árbitro principal viera esa jugada sin ayuda externa, afirma.
Sin embargo, el entrenador critica que el sistema de videoarbitraje no avisara de la infracción cometida. García opina que el VAR disponía de medios técnicos suficientes para detectar esa acción tan clara. Por ello, lamenta que no se advirtiera al colegiado principal desde la sala tecnológica.
El técnico se define como un defensor de los árbitros a pesar de estos errores puntuales. Comprende que el fútbol moderno es muy rápido y complejo de dirigir para una persona. Aun así, pide que las herramientas tecnológicas sirvan para corregir jugadas que resultan evidentes.


