El directo, nominado a los Óscar por ‘Sirat’, ha inaugurado las sextas Jornadas del Oficio Cinematográfico del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria charlando con el periodista Carlos del Amor
El director Oliver Laxe, nominado al Oscar por su película ‘Sirat’, ha hablado este jueves en el marco del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria de su próximo proyecto, del que ya tiene pinceladas y del que no sabe si quiere «liarla mucho o muchísimo», dada su personalidad «intensa» o «mesiánica».
‘Abierto en canal’
Laxe ha inaugurado las sextas jornadas del oficio cinematográfico del festival charlando con el periodista Carlos del Amor y quienes han asistido al coloquio, y se ha «abierto en canal» como pocas veces antes lo había hecho.
Así, se ha descrito a sí mismo como alguien intenso, pero ha insistido en que, siendo artista, tiene que ser así. «Y luego me han dicho que soy mesiánico y es verdad. Soy así: creo en los mesías», ha agregado.
En ese punto, ha hablado de su nuevo proyecto, del que ya tiene algunas imágenes, si bien ha admitido que puede haber cambios porque él suele dedicarle mucho tiempo a cada película, que ha considerado una «labor de artesanía».
Su próxima película va de un mesías
«Mi próxima película, de hecho, va de un mesías. Estoy con imágenes, intenciones. Es un fenómeno que le sucede al planeta Tierra, en principio, que aparentemente es su destrucción, pero que al final se ve que es su salvación», ha relatado para deleite de sus aficionados, que llenaban la sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria.
Y ha apuntado que ‘Sirat’, premio del Jurado del Festival de Cannes de 2025, fue una «terapia de choque», pero que este nuevo proyecto en el que está todavía «declinando» posibilidades será más terapéutica.
Por ello, ha dicho que no sabe si va a «liarla mucho o muchísimo» con ese proyecto.
Entre esas posibilidades, ve una más «plástica, sin apenas narrativa, sin que haya identificación con los personajes», con distintas escenas que se van juntando, «que se rozan».
Por otro lado, piensa en otra opción «más hollywoodiense», con actores de Hollywood, que sea más «fácilmente financiable» por las grandes productoras y con un presupuesto que pueda ser más alto, algo que ha admitido que le interesa mucho porque sería «como un caballo de Troya» que se metería en ese mundo.
Batman espiritual y no conocer el guion de su vida
Laxe ha tenido la oportunidad de mostrar más de sí mismo, de un modo más personal e íntimo, incluso hasta el punto de contar que hubo una época, mientras rodaba su opera prima ‘Mimosas’ (2016), en la que creyó que la vida no quería que fuera cineasta.
Por ejemplo, ha hablado sobre que no le importaría que le propusieran rodar alguna película de superhéroes y que uno de los que más le gustan es Batman.
«Me preguntaron una vez cómo haría Batman y les contesté que de forma espiritual, no es coña. Es muy esotérico Batman, en la cueva, escorpiónico. Alguna explosión metemos también, tenemos que despertarnos todos», ha comentado, entre risas de los asistentes, el director gallego.
Durante el coloquio, una de las asistentes le ha preguntado que si, siendo tan intenso, querría saber cuándo moriría, a lo que Laxe le ha respondido que «confía en el guion», por lo que no le gustaría saber la fecha de su muerte.
Asimismo, ha reconocido que las malas críticas que le han hecho sobre ‘Sirat’, película que le ha catapultado al éxito internacional, le han servido de «medicina».
‘Sirat’ como medicina
Y, hablando de medicina, no ha dudado en comparar esta premiada obra que le ha llevado hasta el teatro Dolby de Los Ángeles -sede donde se desarrollan los Oscar- con un medicamento.
«‘Sirat’ es un vaso de medicina, y la medicina es amarga. Lo que intentas es ponerle miel al borde del vaso, para que entre mejor la medicina. Es una cuestión de equilibrio, entre luz y sombra», ha defendido Laxe.
El realizador ha recalcado que le parece bien que haya películas «ideológicas y políticas», porque cree que son necesarias, pero que su visión va por otro lado.
«Soy gallego, defendemos la ambigüedad como forma de acercarnos a este mundo. Si protegemos las imágenes, si las defendemos de nosotros mismos, de nuestra pseudoideología, es cuando de verdad pueden penetrar al espectador, curar el imaginario colectivo, y que eleve su nivel de consciencia, y no hay nada más político que eso», ha concluido.


