Un informe del Ministerio de Consumo y el CSIC revela que las provincias canarias encabezan la concentración de vivienda en manos de propietarios con múltiples inmuebles
Las dos capitales canarias registran actualmente la mayor concentración de multiarrendadores de todo el país. Según los datos publicados, el 64,9 % de los caseros en Las Palmas de Gran Canaria posee varios inmuebles, dejando solo un 35,1 % a quienes gestionan una única propiedad. En Santa Cruz de Tenerife la situación resulta idéntica, con un 64,6 % de grandes tenedores frente a un 35,4 % de pequeños propietarios.
A nivel nacional, la tendencia sigue una línea similar pero menos acusada que en las islas. El 52,8 % de las viviendas que alquilan particulares pertenecen a dueños con dos o más casas, mientras que el 61 % del mercado total del alquiler queda bajo el control de multiarrendadores y personas jurídicas, de acuerdo con el estudio del Ministerio de Consumo y el CSIC.
El retroceso del pequeño propietario
El análisis del mercado español arroja una cifra más que significativa sobre la estructura de la propiedad: el 39 % del mercado del alquiler español está representado por propietarios con una sola casa en alquiler. Este grupo pierde terreno frente a la acumulación de activos en las grandes urbes, donde ciudades como Palma (63 %), Barcelona (60,8 %), Madrid (56,4 %) o Valencia (55 %) también muestran una alta concentración de oferta en pocas manos.
La evolución histórica confirma este cambio de modelo en el sector inmobiliario. Entre los años 2016 y 2023, los multiarrendadores incrementaron su parque de viviendas un 39,9 %, superando en casi diez puntos el crecimiento de los propietarios con una única vivienda, que se situó en el 30,4 % durante el mismo periodo.
Un parque de viviendas en expansión
El volumen de inmuebles destinados al arrendamiento ha experimentado un salto notable en menos de una década. El informe de Consumo apunta que el parque de viviendas alquiladas por particulares pasó de 1,9 millones a 2,57 millones. Este incremento refleja una transformación social donde la propiedad se concentra en un porcentaje reducido de la ciudadanía.
Finalmente, el estudio destaca la brecha demográfica entre quienes poseen y quienes alquilan. Los caseros que perciben rentas por vivienda habitual suponen apenas un 4,9 % de la población total, una cifra que contrasta con el 20,8 % de la población que actualmente vive en régimen de alquiler.


