Los agentes detienen a un hombre que vendía hachís, cocaína y éxtasis cerca de un parque infantil en Santa Cruz de Tenerife
La Policía Nacional desmantela un punto de venta de sustancias estupefacientes en el barrio santacrucero de Cuesta Piedra. Los agentes detuvieron a un individuo que presuntamente distribuía droga en las inmediaciones de un quiosco que él mismo regentaba.
Esta intervención judicial responde a las numerosas quejas vecinales por la proximidad del negocio a una zona de juegos para menores.
Investigación y quejas vecinales
Las autoridades comenzaron las diligencias tras recibir múltiples denuncias de los residentes sobre la actividad ilícita en el quiosco. El establecimiento se sitúa a 5 metros de un parque infantil, lo que generaba una gran alarma entre las familias. Los vecinos alertaron sobre el riesgo para la salubridad de los menores que acuden diariamente a estas instalaciones recreativas.
Los investigadores establecieron varios dispositivos de vigilancia para comprobar la veracidad de los hechos denunciados por la ciudadanía. Durante estas esperas, los policías observaron cómo el sospechoso realizaba las ventas siempre en la vía pública. El detenido utilizaba los alrededores de su puesto de trabajo para captar clientes y distribuir la mercancía prohibida.
Además, la Policía Nacional descubrió que el investigado conducía vehículos de motor sin poseer el permiso legal. Esta conducta negligente suponía un peligro añadido para la seguridad vial de todos los usuarios de la zona. Los agentes sumaron este hecho a la investigación principal para completar el perfil delictivo.
Registro e incautación de droga
La autoridad judicial autorizó la entrada y registro en el domicilio del sospechoso tras reunir pruebas suficientes contra él. Durante la inspección, los funcionarios policiales localizaron una cantidad significativa de sustancias preparadas para su venta inmediata.
En concreto, la policía incautó más de 5 kilogramos de hachís y diversas dosis de cocaína y éxtasis. Los agentes también intervinieron la suma de 4.325 euros en efectivo que procedían presuntamente de la actividad criminal.


