Un humanoide con inteligencia artificial ayuda a menores con trastornos del desarrollo a mejorar su autonomía y movilidad en Gran Canaria
El Centro de Atención Infantil San Juan de Dios de Ingenio utiliza al robot Juani para tratar a treinta menores. Este apoyo tecnológico mejora las capacidades motoras y cognitivas de niños con autismo o TDH. Las familias y especialistas confirman grandes avances en la independencia diaria de los pequeños pacientes.
Liam tiene seis años y padece un retraso en el desarrollo madurativo. Desde hace dos meses, el pequeño trabaja sus rutinas con la ayuda de Juani. Este robot humanoide se ha convertido en su terapeuta favorita durante las sesiones.
Tecnología para la autonomía infantil
Ronaldo Antonio Gamboa, padre de Liam, destaca la evolución de su hijo. El menor ahora realiza sus tareas domésticas con mucha más facilidad. Ya logra lavarse los dientes solo y vestirse sin ayuda de adultos.
El uso del robot fomenta una independencia vital para el futuro del niño. Los ejercicios constantes con la máquina refuerzan sus hábitos de higiene personal. Esta tecnología facilita enormemente el día a día de las familias residentes en Ingenio.
Precisión médica y resultados clínicos
Iraya Padrón, jefa de Rehabilitación, valora la precisión de este nuevo sistema. El robot analiza los grados de articulación con una exactitud asombrosa. Supera con creces las mediciones tradicionales realizadas a ojo o con goniómetro.
El sistema genera informes detallados al finalizar cada proceso de trabajo clínico. Los médicos observan mejoras reales a nivel articular en todos los pacientes. Estos datos permiten ajustar las terapias de forma personalizada y muy eficaz.
La inteligencia artificial del humanoide permite incluso mantener conversaciones con los usuarios. Esta capacidad ayuda a desarrollar el lenguaje en niños con dificultades comunicativas. El centro ampliará pronto el número de beneficiarios debido a estos éxitos.
Motivación a través del juego terapéutico
La coordinadora Mariana León explica que el robot aumenta la motivación infantil. Los niños acuden al centro con mucha más alegría que antes. Juani transforma las sesiones de rehabilitación en un juego divertido y estimulante.
Muchos pacientes se cansaban anteriormente de las terapias físicas convencionales. Ahora, la presencia del humanoide incentiva la participación activa en cada actividad. El cansancio desaparece gracias al entorno lúdico que genera esta tecnología.
El centro San Juan de Dios confirma beneficios en casos de autismo. También ayuda notablemente a menores con déficit de atención en sus tareas. La innovación tecnológica se consolida así como un pilar del servicio sanitario.


