Las viviendas las construirá la empresa ASCH Infraestructuras y Servicios con una inversión prevista de 33.507.855 de euros y 30 meses de plazo
30 meses de ejecución
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha adjudicado las obras de construcción para edificar las 226 viviendas de Cuevas Blancas, en el distrito Suroeste, a la empresa ASCH Infraestructuras y Servicios con una inversión prevista de 33.507.855 de euros y 30 meses de plazo de ejecución.
El inicio está previsto para comienzos de este verano, lo que viene a consolidar al municipio de Santa Cruz, aún sin competencias en esta materia, en una «capital comprometida con una de las demandas más solicitadas por la ciudadanía». Lo señala en un comunicado este lunes el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez.
Instituto Canario de la Vivienda, Cabildo y Ayuntamiento
Se trata de un convenio interadministrativo entre el Instituto Canario de la Vivienda, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento. Así, se consigue incrementar la oferta pública de vivienda, con inmuebles protegidos de promoción pública.
Detalla el alcalde que este acuerdo fijó las pautas de colaboración y los compromisos mutuos de las partes, en orden a viabilizar la construcción de 263 viviendas protegidas en Santa Cruz, 37 viviendas en María Jiménez y las 226 de Cuevas Blancas. El importe total es de 41.700.000 euros, sin incluir el precio del suelo ni los costes de urbanización, asumidos por la corporación.
Detalles del proyecto
El proyecto de las obras fue redactado por la Unión Temporal de Empresas SIC Arquitectura SLP UTE, constituida por SIC Arquitectura SLP, Miguel Herraiz y Daniel Bergman. Desarrolla un programa de 226 viviendas y 229 plazas de garaje. Lo explica la concejal de Vivienda, Belén Mesa, que añade que “este proyecto está destinado al arrendamiento».
La concejala detalla que la superficie total construida es de 29.357,55 m2, teniendo sobre rasante 20.608,20 m2 y bajo rasante 8.749,35 m2, con una superficie útil total destinada a vivienda de 16.702,41 m2”. Apostilla que “la disposición general persigue, entre otros objetivos, generar dos bloques de viviendas prácticamente simétricos, que permite una mayor optimización de la promoción en sus números y coeficientes y mayor facilidad y rapidez en su ejecución”.
Aprovechar las vistas al mar
De esta manera, se busca también la máxima diferencia de cota entre ambos bloques, de forma que se puedan aprovechar las vistas al mar, el máximo soleamiento, la ventilación natural y la privacidad de las viviendas.
Además, el vaciado del solar aprovecha la superficie necesaria de aparcamiento para recuperar la línea natural del terreno. Esto permite aprovechar el espacio entre bloques para generar una calle interior prácticamente plana conectando las rasantes más similares en las puntas de parcela.
Zonas comunitarias
En el proyecto se especifica que esta calle interior permite generar un vacío urbano para que se garantice una propuesta rica en matices, ventilación y espacios de disfrute de bajo mantenimiento. También se pretende así garantizar el acceso de los bomberos y su intervención en las fachadas interiores.
El espacio interior genera un patio de parcela común para uso y disfrute comunitario con una jardinería básica sin mantenimiento a base de especies locales.
Cada uno de los dos bloques está compuesto por un módulo básico de tres viviendas por núcleo: dos viviendas de tres dormitorios con fachadas al exterior e interior y una vivienda de dos dormitorios con dos fachadas al interior de la parcela.
Esta disposición permite dos bloques con ocho alturas máximas, detallándose que en los dos bloques habrá 22 viviendas de 1 dormitorio; 95 de 2 dormitorios; 75 de 3 dormitorios; con 4 dormitorios habrá 34, y 1 de cinco dormitorios, contemplando, además, 8 viviendas para personas con movilidad reducida, de 2 dormitorios, con sus correspondientes plazas de garaje.
Para finalizar, debe comunicarse que, una vez concluidas las obras, la titularidad de las viviendas resultantes de ambas promociones será cedida al Instituto Canario de la Vivienda (ICV), que procederá a su incorporación al parque público de viviendas protegidas de la Comunidad Autónoma, asumiendo su gestión integral y los procedimientos de adjudicación conforme a la normativa vigente.


