Santa Cruz de Tenerife refuerza la seguridad en el hotel abandonado de Añaza ante las continuas imprudencias

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife invertirá más de 113.000 euros en medidas extraordinarias para bloquear los accesos al hotel abandonado, mientras avanza el complejo proceso de expropiación para su futuro derribo

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha anunciado la puesta en marcha de nuevas medidas de seguridad en el hotel abandonado de Añaza. Esta decisión surge como respuesta a la persistente actitud de ciudadanos que continúan saltándose el perímetro de seguridad y las vallas existentes para acceder al inmueble.

Zaida González, concejala de Seguridad de la capital tinerfeña, ha explicado en el programa Buenos días Canarias que, aunque el edificio ya cuenta con un vallado en sus caras norte, este y oeste, la estructura presenta múltiples puntos de entrada que los infractores aprovechan para colarse. Tras una valoración técnica iniciada en diciembre, el consistorio ha decidido intervenir de forma más contundente sobre los accesos físicos.

Medidas de seguridad que se van a adoptar para evitar el acceso

Las nuevas acciones se centrarán en inutilizar los puntos de entrada desde la cota cero hasta la planta seis del «mamotreto». Entre las medidas previstas destacan:

  • Eliminación de estructuras: Se retirarán las planchas que facilitan el ascenso como escalera desde la planta baja hasta la planta cuatro.
  • Modificación del terreno: Se eliminará una zona de terreno que actualmente permite el acceso directo a la planta sexta.
  • Refuerzo del vallado: Se instalarán vallas electrosoldadas en los puntos de acceso que aún permanezcan vulnerables.

Estas intervenciones tienen un presupuesto de licitación que asciende a más de 113.000 euros. Al no ser el Ayuntamiento el propietario legal del inmueble, estas acciones se ejecutan bajo la modalidad de medidas subsidiarias.

Proceso administrativo complejo

Paralelamente a estas obras de seguridad, el consistorio continúa trabajando en la expropiación del terreno, paso indispensable para cumplir con la histórica demanda vecinal de derribar la estructura.

Sin embargo, Zaida González advirtió, en la entrevista a Televisión Canaria, sobre la complejidad del proceso debido a que el edificio cuenta con más de quinientos propietarios de diversas nacionalidades, principalmente alemanes.

Actualmente, el Ayuntamiento se encuentra a la espera de que el Gobierno de España facilite la fórmula legal necesaria para realizar las notificaciones pertinentes y continuar con el trámite de expropiación.

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