El plan de intervención, que tiene una inversión de 112.500 euros, comprende cinco actuaciones principales diseñadas para blindar el recinto
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha activado la ejecución de una serie de obras de seguridad en el inmueble abandonado de la calle Mayántigo, en el barrio de Acorán, conocido popularmente como el mamotreto de Añaza. La decisión se ha formalizado esta mañana mediante la firma del acta de replanteo, que permitirá el inicio de las obras esta misma semana.

El acto contó con la presencia de la concejala de Urbanismo, Zaida González, y de representantes técnicos de la obra encargados de coordinar los trabajos sobre el terreno.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, apuntó que “este es un paso más para asegurar un edificio que ya cuenta con un proyecto de demolición, que es el objetivo último de este Ayuntamiento”.
“Estamos trabajando intensamente para conseguir llevar a cabo esa demolición, pero mientras llega, acometemos estas obras que buscan clausurar los accesos al edificio de forma definitiva”, añadió.
Plan de intervención
González declaró que “una vez firmado este documento se podrán iniciar las actuaciones de carácter urgente en esta infraestructura”.
El plan de intervención comprende cinco actuaciones principales diseñadas para blindar el recinto e inutilizar las vías de tránsito interno: la reparación del vallado perimetral, la eliminación del acceso al sendero que bordea el vallado este, la cancelación del acceso a la sexta planta desde el terreno, la demolición de las escaleras en las plantas 0, 1, 2, 3 y 4, y el enrejado de los huecos accesibles en la fachada.
Esta última medida, valorada por sí sola en 34.000 euros, supondrá el sellado de unos 930 metros cuadrados de vanos mediante mallas electrosoldadas y perfiles metálicos de refuerzo para impedir definitivamente el paso al interior.
Peligrosidad e inversión
La situación es de extrema peligrosidad por el acceso incontrolado y la alta siniestralidad registrada por personas que se adentran en la estructura saltándose las protecciones existentes.
Para neutralizar el peligro a la mayor brevedad, el Consistorio ha declarado la tramitación de emergencia de las contrataciones necesarias, fijando una inversión global estimada en torno a los 112.500 euros.
Historia del recinto
El hotel abandonado es un gigantesco esqueleto de hormigón con planta en forma de “Y” y 22 alturas. Fue concebido en 1973 como un exclusivo complejo hotelero, pero las obras se frenaron repentinamente al año siguiente debido a la quiebra de la empresa alemana que lo impulsaba.
El proyecto se transformó en una peligrosa ruina que ha marcado durante décadas el abandono y la degradación del litoral.




