La Consejería de Transición Ecológica busca consensuar con los cabildos el despliegue energético para proteger el territorio y evitar medidas extraordinarias de implantación
La viceconsejera Julieta Schallenberg presentó este lunes el plan para las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR). El Ejecutivo autonómico pretende ordenar el sector energético de forma coordinada con las instituciones insulares tras años de falta de planificación.
El Gobierno de Canarias reitera su firme compromiso de no aplicar de forma voluntaria el artículo 6 bis. Esta figura legal permitía hasta ahora tramitar instalaciones renovables por una vía extraordinaria fuera de las zonas acordadas. La Consejería prefiere el trabajo conjunto para encontrar soluciones adaptadas a la realidad de cada una de las islas.
Planificación frente a la vía de urgencia
Por este motivo, los equipos técnicos especializados trabajan para que la nueva ordenación sea muy restrictiva ambientalmente. El objetivo principal consiste en facilitar la instalación de energías limpias con el máximo respeto a los espacios naturales. Schallenberg insiste en que el diálogo institucional resulta fundamental para avanzar con todas las garantías posibles.
Además, el archipiélago arrastra históricamente una carencia de instrumentos de ordenación en materia energética. Las nuevas zonas ZAR identificarán espacios adecuados para ubicar proyectos eólicos y fotovoltaicos en suelo de forma transparente. De esta manera, los promotores encontrarán un marco mucho más ágil y seguro para tramitar sus expedientes.
Soberanía energética y protección ambiental
La situación geopolítica internacional actual refuerza la necesidad de acelerar la implantación de fuentes de energía limpias. Actualmente, la contribución de las renovables en las islas apenas alcanza el 21 % frente al 57 % del territorio peninsular. Esta diferencia coloca a Canarias en una posición muy precaria y dependiente del petróleo.
En consecuencia, el avance de estas tecnologías permitirá amortiguar el impacto de las crisis internacionales sobre el precio de la luz. El modelo propuesto excluye específicamente los Parques Nacionales y las áreas protegidas de la Red Natura 2000. Los técnicos también han incorporado los condicionantes del planeamiento urbanístico insular y municipal en sus análisis.
Asimismo, las islas de Lanzarote y Fuerteventura coinciden plenamente en la necesidad de apostar por este desarrollo planificado. El Ejecutivo aportará información técnica relevante para preservar la biodiversidad y las zonas agrícolas de mayor valor. La meta final es un modelo sostenible que respete el paisaje y la agricultura tradicional.
Innovación y vanguardia en el archipiélago
Canarias lidera ahora el sector nacional al exigir cubiertas fotovoltaicas en todos los edificios de nueva construcción. Esta normativa surge de la reciente modificación de la Ley de Cambio Climático impulsada por el actual Gobierno. Las nuevas zonas ZAR complementarán esta medida junto a la energía solar en zonas ya antropizadas.
Por otra parte, la Consejería desarrolla actualmente el primer reglamento de agrivoltaica para optimizar el uso del suelo. Estas iniciativas sitúan a la región a la vanguardia española en el fomento de la energía solar descentralizada. El Gobierno busca abandonar definitivamente el vagón de cola en la transición energética nacional.
Para terminar, el análisis de las zonas ZAR cuenta con la colaboración directa de las áreas de Agricultura y Biodiversidad. El reto consiste en reducir la dependencia energética exterior con un respeto absoluto al territorio de cada isla. La planificación coordinada representa la única vía para lograr un sistema energético limpio y seguro.


