El juicio por el asesinato del joven grancanario ha cumplido su tercer día con el testimonio de las forenses
Una de las puñaladas que recibió el joven Yenedey N.M., que murió el 19 de mayo de 2023 tras ser agredido en un bar de Las Palmas de Gran Canaria, fue mortal de necesidad y tuvo que ser atacado «cara a cara», han afirmado este miércoles las dos médicas forenses que efectuaron el informe de autopsia.
En la tercera sesión del juicio con jurado que se sigue en la Audiencia de Las Palmas contra el acusado José Miguel A., la Fiscalía le atribuye un delito de homicidio y dos de lesiones, una de ellas leve. Por su parte, la acusación ejercida por la madre del fallecido sostiene la calificación de asesinato.
Durante la vista, las forenses explicaron que la primera puñalada alcanzó el pulmón, lo que provocó una hemorragia de difícil contención y causó finalmente la muerte de la víctima, que se produjo tres horas después en el hospital.
Lesiones provocadas por el arma homicida
El cadáver presentaba en el lateral izquierdo del cuerpo, además de esta lesión en el tórax, otra por encima de la cadera que impacta en el hueso, así como otras dos heridas superficiales en el antebrazo izquierdo que las forenses atribuyen a que intentó defenderse.
Las dos lesiones profundas se produjeron en un periodo de tiempo muy corto porque no hay cambio de posición entre el agresor y la víctima, y las direcciones de las heridas son parecidas, detallaron las médicas.
Así mismo, señalaron que el consumo de alcohol y drogas por parte de una persona no siempre impide saber lo que se está haciendo, ya que el acusado había bebido y consumido cocaína desde el día anterior a los hechos.
En cuanto a la lesión en el glúteo izquierdo de la amiga de Yenedey N. M., que supuestamente se encontraba entre el fallecido y el acusado, los testigos indicaron que fue superficial y que la causó un objeto cortante, posiblemente un cristal, aunque lo más probable es que se produjera con el mismo cuchillo.
Respecto a la lesión que sufrió el dueño del local en la cabeza, determinaron que se originó por un golpe cuando intentó arrebatar el arma al acusado.
En cualquier caso, señalaron que el mismo arma causó todas las heridas, incluida la de la joven, ya que se trata de lesiones incisas originadas en un mismo entorno.
Sesión de la tarde
En la sesión de tarde, los dos psicólogos forenses que emitieron un dictamen del acusado encargado por su defensa han concluido que su testimonio sobre los hechos es verosímil y que su perfil no responde al de un «homicida intencional».
José Miguel A. no es un psicópata frío y calculador, sino una persona de baja autoestima, con escasa confianza en sí mismo, con ciertas paranoias y poca tolerancia al estrés, por lo que tiende a actuar en caso de ataque, han añadido los dos profesionales.
También han expuesto que el procesado tiene una problema de drogadicción reconocido y presenta un patrón de conducta adictiva como consumidor habitual de cocaína, droga que consumió desde el día anterior de los hechos junto con alcohol y que le limitó la capacidad de pensamiento.


