El Cabildo tinerfeño y el ITER desarrollan una herramienta tecnológica que detecta puntos calientes en las ciudades para mejorar el bienestar climático
El Cabildo de Tenerife y el ITER presentaron este martes en Madrid un sistema innovador. El equipo multidisciplinar busca mitigar las altas temperaturas en entornos urbanos mediante soluciones vegetales y materiales específicos. Esta iniciativa evalúa áreas vulnerables para proponer medidas correctoras que transformen los espacios públicos en lugares más frescos.
El consorcio mostró los primeros resultados funcionales en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. La herramienta permite identificar con precisión los puntos críticos de calor dentro del tejido de la ciudad. El sistema sugiere cambios personalizados que utilizan vegetación estratégica y materiales de suelo avanzados.
El equipo técnico analizó indicadores climáticos reales en la Plaza Pico Teide de San Isidro. Este enclave de Granadilla de Abona sirvió para probar diferentes soluciones de intervención microclimática. Los expertos diseñaron catálogos especializados que reducen la temperatura superficial y aumentan el confort de los ciudadanos.
Colaboración y futuro sostenible
El proyecto cuenta con la participación del CSIC y la empresa pública SERMUGRAN de Granadilla. Los socios realizaron una visita técnica al Real Jardín Botánico para profundizar en las especies vegetales seleccionadas. Además, celebraron talleres internos para identificar nuevas líneas de transferencia de conocimiento hacia otros municipios.
El programa requiere una inversión total que ronda los 754.801 euros para su ejecución. La Unión Europea cofinancia la iniciativa a través del Plan de Recuperación y los fondos Next Generation. Actualmente, el equipo coordina la fase final del calendario para garantizar el éxito de todos los trabajos.


