Las reservas de agua en los embalses de Tenerife se sitúan al 70 %, lo que, junto a otros factores favorables, permite al Cabildo dar por finalizada la emergencia hídrica
El Cabildo de Tenerife levantará, a partir del 1 de marzo, la declaración de emergencia hídrica en la isla. Una decisión que se toma ante la situación favorable con la que en estos momentos contaría la isla, donde las reservas de agua se encuentran en la actualidad al 70 %.
Lo ha informado este jueves la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ante los medios y al término de la reunión de la mesa de seguimiento de la sequía en Tenerife. El comité evaluaba este jueves los datos de los últimos meses y contrastaba la evolución tras la declaración de la emergencia.
Al encuentro, celebrado en el Cabildo tinerfeño y presidido por la presidenta insular, ha asistido la consejera de Medio Natural, Blanca Pérez. También los alcaldes de los ayuntamientos de Icod de los Vinos, Los Silos, Puerto de la Cruz, El Sauzal, Arafo, Santa Cruz, Granadilla y Guía de Isora. Y por último. los gerentes del CIATF y Balten, Javier Davara y Ana Sánchez, respectivamente, entre otros.
La Declaración de Emergencia Hídrica en Tenerife fue decretada el 29 de mayo de 2024 durante 6 meses, habiéndo sido prorrogada hasta este febrero. El decreto incluía hasta 75 medidas orientadas a la prevención de riesgos de desabastecimiento a consecuencia de los efectos del cambio climático.
Las lluvias de invierno
«Podemos decir que, antes del verano, podemos estar haciendo aportaciones de más de 54.000 metros cúbicos de agua, y no solamente para el abastecimiento sino también para el campo. El invierno nos ha dejado una pluviometría que ha cambiado con respecto a los seis últimos años», ha incidido la presidenta insular respecto a la ayuda aportada con las últimas lluvias registradas en la isla.
Ha recordado las «condiciones muy difíciles» que padecía Tenerife en mayo de 2024, cuando se declaró la emergencia hídrica y la isla llevaba «seis años padeciendo una sequía extrema».
«Gracias a esa declaración de emergencia hídrica, que salió por unanimidad, hemos podido abordar obras muy importantes de infraestructuras, tanto de depuración como de desalación, lo que nos ha permitido hacer aportes extraordinarios de agua al sistema hídrico tinerfeño», ha detallado.
Normalización del abastecimiento
En definitiva, la evolución climatológica favorable, con precipitaciones intensas durante el invierno, habría permitido incrementar de forma «notable» las reservas hidráulicas, que han aumentado un 146% respecto a los niveles existentes en la anterior Mesa de la Sequía y un 50% adicional respecto a enero de 2025, registrando las «mejores» cifras en los últimos seis años.
Según traslada el Cabildo, la consejera responsable del área de Aguas, Blanca Pérez y el consejero de Sector Primario y BALTEN, Valentín González coincidieron en que el Cabildo ha «triplicado» los recursos de auxilio en el sur para sostener y aumentar los recursos procedentes de galerías y medianías, mejorando «sustancialmente» la asistencia al campo y a la agricultura.
En este sentido, las balsas del sur presentan actualmente niveles óptimos de almacenamiento: Granadilla: 99% Vilaflor: 74%, Guía de Isora: 97%, Fasnia: 92%.
Estas cifras permitirían, afirman, garantizar el abastecimiento y asegurar niveles adecuados para la actividad agrícola, de cara a la recuperación del sector primario tras los episodios de sequía.
Trabajos emprendidos
Desde la declaración de la emergencia en mayo de 2024, el sistema hidráulico insular ha incorporado unos 34.497 metros cúbicos diarios adicionales al sistema con las medidas previstas en desalación, reutilización, nuevas aportaciones, entre otras medidas que siguen en producción.
En concreto, señala el Cabildo, se han ejecutado o puesto en marcha actuaciones como:
-La instalación y funcionamiento de una EDAR portátil en el área metropolitana, con una producción de 2.500 m*/día para reforzar el suministro.
-El impulso de módulos adicionales de desalación en distintas comarcas de la isla.
-La ampliación y mejora de infraestructuras de depuración y reutilización de agua regenerada.
-El refuerzo operativo del Canal del Norte con nuevas actuaciones técnicas y de gestión.
-La mejora del rendimiento de instalaciones hidráulicas existentes que ya están aportando caudales al sistema, aunque continúen en fase de optimización.
Además, se encontrarían en fase avanzada de ejecución o finalización:
-La ampliación de la EDAR metropolitana de Santa Cruz.
-La ampliación de las EDAM de Abona (Granadilla) y del Oeste (Guía de Isora), actualmente en fase de pruebas técnicas.
-La nueva EDAM de El Tablero (Adeje).
-El sistema de reutilización de aguas regeneradas hacia el sistema de regadío de Abona.
-La puesta en marcha del Pozo La Mocana (Güímar).
Una nueva fase
De este modo, la isla entraría ahora en «una nueva fase», en la que respira con mayor alivio, dejando atrás la «emergencia» sin olvidar que los problemas hídricos podrán «continuar», por lo que el Cabildo se ha comprometido a proseguir con planificación y mejora de infaestructuras hídricas.
Según la institución insular, la declaración de emergencia hídrica en la isla ha permitido adelantar medidas estratégicas en infraestructuras –pendientes en la isla desde hace «más de diez años»– y que, una vez culminen, aportarán unos 80.000 metros cúbicos de agua adicionales al día.


