El Archipiélago registra 93,9 asesinatos machistas por cada millón de mujeres y supera ampliamente la media nacional
El Consejo General del Poder Judicial notifica que Canarias encabeza la estadística de mortalidad por violencia de género. Los datos sitúan a las islas como el territorio con mayor incidencia criminal en términos comparables desde el año 2003.
El informe del Observatorio contra la Violencia de Género otorga a Canarias una tasa de 93,9 casos. Este registro supera en casi 27 puntos la media de todo el país durante las últimas dos décadas. Solo las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla presentan números superiores a los del archipiélago canario.
Baleares y Andalucía siguen a las islas en esta lista con valores cercanos a los 90 y 80 casos respectivamente. Por el contrario, Extremadura y el País Vasco presentan los datos de criminalidad más bajos de la serie histórica. Las políticas públicas logran un descenso del promedio anual, aunque las cifras actuales siguen siendo escalofriantes.
El estudio cifra en 49 las mujeres asesinadas en toda España durante el pasado año 2025. Este número iguala los registros de años anteriores y confirma una tendencia estable en la mortalidad. El promedio interanual de muertes se sitúa en 58 casos desde que comenzaron los registros oficiales.
Perfil de las víctimas y convivencia
La edad media de las mujeres asesinadas durante el último año ronda los 47 años de edad. El 80 % de las víctimas convivía con su agresor en el momento del crimen violento. Este dato supone un incremento notable respecto a los porcentajes registrados durante el ejercicio anterior.
Nueve de cada diez crímenes ocurrieron en el interior de un domicilio particular de la pareja. El informe destaca que el 63 % de los agresores posee nacionalidad española. Las autoridades detuvieron a la mayoría de los implicados tras la comisión de los hechos delictivos.
El mes de junio concentró la mayor cantidad de incidentes durante el pasado periodo anual. Los miércoles aparecen como los días con más registros de feminicidios en las estadísticas recientes. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor alcanzaba los 86 años.
Denuncias y protección institucional
Solo once de las víctimas mortales habían presentado una denuncia previa contra su agresor. Esta cifra representa apenas el 22 % del total de las mujeres asesinadas. El dato es inferior al promedio histórico y muestra la dificultad para detectar el peligro.
Siete de las mujeres que denunciaron seguían viviendo con el maltratador cuando ocurrió el asesinato. Cuatro de las fallecidas contaban con una medida de alejamiento en vigor en ese momento. Las víctimas extranjeras denuncian en mayor proporción que las españolas según los datos judiciales.
La violencia vicaria también ocupa un lugar relevante con tres menores asesinados en el último año. Un total de 65 niños han perdido la vida a manos de sus padres desde 2003. El informe insiste en la necesidad de perfeccionar las políticas de protección actuales.


