Canarias se viste de verde tras las lluvias que llenan presas y recuperan el campo

Las lluvias del último mes mejoran las reservas de agua en Gran Canaria, La Gomera y Lanzarote, garantizando el riego para el campo y transformando el paisaje

Canarias se viste de verde tras las lluvias que llenan presas y recuperan el campo
Así luce Tegueste después de las borrascas. RTVC

Las borrascas que han afectado a Canarias durante el último mes han supuesto un punto de inflexión para la situación hídrica del Archipiélago. Tras dos años marcados por la escasez de precipitaciones, las lluvias han permitido recuperar reservas, garantizar el riego agrícola y cambiar de forma notable el paisaje de las islas.

En Gran Canaria, los datos son especialmente positivos. Los embalses han incrementado su volumen en torno a un 15%, alcanzando actualmente 1,6 millones de metros cúbicos de agua, una cantidad equivalente a unas 640 piscinas olímpicas.

Estas cifras permiten garantizar el riego del sector primario durante todo 2026 y, en el caso de algunas presas, incluso asegurar el suministro para 2027. Aunque los niveles aún se sitúan por debajo de los registrados en 2021, se trata del mejor dato acumulado desde el inicio del actual ciclo seco.

Presas en La Gomera

La situación también ha mejorado de forma notable en La Gomera, donde algunas presas han llegado a rebosar tras el paso de borrascas como Oliver y Francis. Es el caso de la presa de Izcagüe, en San Sebastián, que se encuentra al 100% de su capacidad.

No obstante, las lluvias no han sido homogéneas en toda la isla: mientras la cuenca de San Sebastián presenta los mejores registros, en el norte, como en Agulo, los embalses apenas superan el 10%, y en zonas como Alajeró rondan el 20%.

Más allá de las presas, las precipitaciones también han contribuido a la recarga del subsuelo, dejando una estampa inusual de verdor en áreas tradicionalmente secas del sur insular.

Gran cantidad de agua en Lanzarote

En Lanzarote, el impacto de las lluvias fue igualmente significativo. Municipios como Haría han superado los 120 litros por metro cuadrado, una cifra similar a la que se registra habitualmente en todo un año. En apenas un mes ha llovido tanto como en un año completo, un episodio calificado como poco frecuente.

El paisaje volcánico ha quedado cubierto por un manto verde que no se veía desde hace años, generando alivio e ilusión entre los agricultores tras una prolongada sequía. Sin embargo, la escasez de infraestructuras hidráulicas limita el aprovechamiento del agua caída, ya que solo entre un 10% y un 20% logra almacenarse, mientras el resto se pierde en el mar.

Las lluvias del último mes han supuesto un alivio para el campo canario tras varios años de sequía, devolviendo el verde a las islas y mejorando las reservas de agua, con un aumento cercano al 20% en las balsas. Aunque el balance es positivo para el inicio del invierno, el sector observa con cautela el exceso de precipitaciones, que podría concentrar las cosechas y afectar a los precios, especialmente en el cultivo de la papa.

Un respiro generalizado para el campo canario que, aunque no resuelve los problemas estructurales del agua en las islas, sí devuelve margen, esperanza y tiempo a un sector especialmente castigado por la falta de lluvias en los últimos años.

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