Los equipos de trabajo se centran en la retirada de los vagones siniestrados mientras la Guardia Civil finaliza la recogida de pruebas sobre el terreno
Los trabajos en la zona cero donde se produjo el accidente ferroviario entre dos trenes en Adamuz (Córdoba) continúan seis días después del suceso. Los restos de los trenes siniestrados se mantienen todavía sobre las vías mientras se procede a su gestión.
Los operarios están troceando uno de los últimos vagones del tren Iryo, que descarriló e impactó el domingo pasado contra el Alvia que circulaba por la vía contigua en dirección contraria. El objetivo de estas labores es facilitar su traslado en un remolque.
A unos ochocientos metros de distancia se encuentran los restos del Alvia, troceados en los últimos días tras la localización de los desaparecidos. En ese punto, agentes de la Guardia Civil recaban pruebas y realizan fotografías para la investigación.
Finalización de la búsqueda y repliegue institucional
Tras la aparición el pasado jueves de los dos últimos fallecidos, los trabajos han entrado en una nueva fase. Se han localizado las 45 víctimas mortales cuya desaparición había sido denunciada tras el accidente.
La Guardia Civil ha entregado el primer atestado al juzgado después de concluir la inspección ocular en la zona. Con este paso administrativo se da por cerrada la fase de intervención policial directa sobre el terreno de los hechos.
La Junta de Andalucía desmontó el puesto de mando avanzado instalado el domingo por la noche. Por su parte, el Ayuntamiento de Córdoba cerró el viernes el centro de atención a las víctimas ubicado primero en un centro cívico y posteriormente en un hotel.
Asistencia psicológica a la población y centros docentes
El Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS) de la Diputación de Córdoba ha ofrecido medidas de apoyo y tratamiento psicológico en Adamuz. Estas acciones se dirigen a los vecinos, con especial atención a quienes prestaron ayuda directa a los afectados.
El programa de intervención psicológica contempla la distribución de una guía profesional en los centros docentes del municipio. El documento ofrece orientación sobre cómo tratar el suceso con el alumnado tras los hechos ocurridos.
Las medidas incluyen también la atención psicológica individual para los vecinos que lo precisen y una intervención de carácter grupal. Estos recursos buscan gestionar las consecuencias derivadas del siniestro ferroviario en la localidad.


