León XIV recorrió 2.500 kilómetros durante seis días y el coste de la visita papal habría alcanzado los 26 millones de euros
Fernando Giménez Barriocanal, coordinador nacional adjunto de la visita de León XIV a España, admitió que la agenda del sumo pontífice durante su viaje ha sido «excesiva»: «Creo que le hemos metido un tute al papa excesivo, creo que ha sido una agenda excesiva, pero que el señor nos perdone».
Lo reconoció en la rueda de prensa en la que valoró el histórico viaje de León XIV, en el que ha recorrido 2.500 kilómetros durante seis días con etapas en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife, junto al coordinador nacional Yago de la Cierva y el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello.
Como responsable económico de la visita, Giménez Barriocanal explicó que, «aunque todavía no se han cerrado las cuentas», el coste alcanzará «prácticamente los 26 millones de euros», y prefirió no arriesgarse con el impacto económico que dejará el viaje, más allá de los 150 millones de euros de estimación inicial.
«Lo que a mí me toca es pedir perdón por las cosas que hemos hecho mal. Hemos fallado en algunas cosas en materia de comunicación sobre los benefactores», reconoció el coordinador económico al referirse al documento que planteaba que aquellos benefactores que aportasen medio millón de euros tenían garantizado un saludo personal con León XIV.
El Rey puso el broche final a la visita
De la Cierva destacó la colaboración «sublime» del Gobierno, en concreto, del equipo del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, además de la coordinación de los Ministerios del Interior, Exteriores y Defensa. Por otro lado, también agradeció el trabajo con los Gobiernos autonómicos y locales.
Además, el organizador subrayó el papel del rey Felipe VI, que, a su juicio, ha puesto «el broche final» al ceder el Falcon «al único jefe de Estado que no tiene avión privado».
Tampoco se olvidó de agradecer la generosidad de los benefactores, «que han colaborado no por interés comercial, lo han hecho porque son católicos», ni del trabajo de los periodistas que han informado de la visita del pontífice.
«Las palabras del papa han sido muy amables, pero muy exigentes, interpelan a la sociedad civil y a la propia Iglesia, por lo que merecen estudio, reflexión y diálogo social», opinó el coordinador.

Mezcla de emoción y organización
«La visita nos ha desbordado», han sido las primeras palabras que ha pronunciado Argüello en la rueda de prensa, en la que mostró su agradecimiento al pueblo español, «especialmente al católico», a las Administraciones y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. También pidió disculpas «por las molestias que este viaje lleva consigo».
No obstante, Argüello reconoció que «en las vísperas de la visita», tenían «bastante agobio, por terminar los escenarios, porque las acreditaciones salieran», y señaló que «ahora hay otro agobio» porque el papa les dijo que ahora toca «acompañar el asombro y trabajar».
«Hace unos meses escribimos que la emoción no podía quedarse en emotivismo: ¿Cómo convertir la emoción en virtud y que la emoción y la razón se encuentren?», preguntó Argüello, que dijo que «ahí está el desafío del acompañamiento». «Lo vivido nadie nos los va a quitar, pero la acción de gracias ha de ser una acción que acompañe lo que el papa nos ha dicho», añadió.

Referencia de la ética mundial
El presidente de los obispos españoles destacó que «el viaje ha tenido un corazón que es ver la evangelización de la Iglesia en acto: la palabra se ha proclamado, la liturgia se ha celebrado y la caridad exaltada», añadió.
Según indicó Argüello, buena parte de las intervenciones de León XIV en España han tenido como hilo conductor la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, que presentó hace unas semanas, y destacó que en los meses previos a la visita a España el papa haya emergido como «una autoridad mundial, una referencia ética mundial».
«Eso ha generado un caldo de cultivo para lograr que este papa, que tiene una lengua materna inglesa, pero al que le brota hablar castellano, haya podido expresar todo el aliento que hace de la dignidad humana y de la paz en el mundo, santo y seña», agregó.



