Día de Reyes, la magia que sigue despertando la ilusión

Desde primera hora de la mañana, los hogares de este Día de Reyes, 6 de enero, se llenan del sonido de papeles de colores, sonrisas y alguna que otra sorpresa inesperada

Informa: RTVC.

Este 6 de enero de 2026, las calles de las ciudades y pueblos de canarias amanecen con un aire distinto. Es el Día de Reyes, una de las celebraciones más queridas del calendario, donde la ilusión no entiende de edades. La noche anterior sigue siendo sinónimo de nervios, esperanza y zapatos colocados con cuidado.

Imagen de la llegada de los Reyes Magos de Oriente a Las Palmas de Gran Canaria. Imagen Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria
Imagen de la llegada de los Reyes Magos de Oriente a Las Palmas de Gran Canaria. Imagen Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Para los más pequeños, los regalos ocupan un lugar central. Desde primera hora de la mañana, los hogares se llenan del sonido de papeles de colores, sonrisas y alguna que otra sorpresa inesperada. Más allá del objeto en sí, el regalo representa la recompensa simbólica a la espera, al buen comportamiento y a la fantasía de creer en Melchor, Gaspar y Baltasar. Reyes que han recorrido miles de kilómetros para dejar un detalle personalizado en cada casa. En muchos hogares, además, se mantiene la costumbre de escribir cartas y dejar agua y comida para los camellos. Una tradición que se ha transmitido de generación en generación.

Una jornada ligada a la tradición

El Día de Reyes es también una jornada profundamente ligada a la tradición. Sus raíces religiosas conmemoran la visita de los Reyes Magos al niño Jesús. Con el paso del tiempo la celebración ha adquirido un carácter cultural y familiar que va más allá de lo religioso. Las cabalgatas, celebradas la víspera en pueblos y ciudades, siguen siendo uno de los momentos más esperados. Carrozas, música y caramelos que convierten las calles en escenarios de fantasía compartida.

Y no se puede hablar de este día sin mencionar el roscón de Reyes. Este dulce, decorado con frutas escarchadas y relleno en muchas ocasiones de nata, crema o trufa, se ha convertido en el broche gastronómico imprescindible de la jornada. La tradición de esconder una figura y un haba en su interior sigue viva: a quien le toca la figura se corona rey por un día, mientras que quien encuentra el haba paga el roscón, entre risas y complicidad.

En un mundo acelerado, esta fecha invita a detenerse, celebrar en familia y mantener viva la magia que, año tras año, vuelve cada 6 de enero.

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