La Audiencia Provincial impone una condena muy inferior a la solicitada por la Fiscalía al no apreciar violencia ni intimidación y considerar contradicciones en los testimonios
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha impuesto dos años de cárcel y el pago de 3.500 euros al acusado de abusar de una menor de 16 años, delito por el que la Fiscalía pedía 12 años de prisión y pago de 25.000 euros.
En la reducción de la pena se tuvieron en cuenta las dilaciones indebidas que ha experimentado el proceso por causas que no eran imputables al encausado y las contradicciones de la menor y de su madre con la que el procesado mantenía una relación sentimental en paralelo.
Abusos ocurridos entre 2018 y 2019
Los hechos tuvieron lugar desde finales de 2018 a febrero de 2019, cuando él tenía 28 años y ella 15 y consistieron en contactos físicos de naturaleza sexual. El acusado mantenía una relación con la madre de la menor que era su compañera de trabajo y que descubrió lo que ocurrió con su hija al consultar el teléfono de ésta.
La mujer admitió que llegó a pedirle un dinero al hombre aunque aseguró que se trataba de un pequeño préstamo y que por error borró los mensajes que había intercambiado con el acusado.
El tribunal no ve violencia ni intimidación
La víctima dijo que no deseó ninguno de estos contactos y que incluso le llegaron a causar malestar y dolor por la fuerza con lo que fueron realizados pero el Tribunal no los vio acreditados o sólo de forma “muy parcial” ni cree que se produjeran en un contexto de violencia o miedo.
La defensa no niega la relación dado que está corroborada por los mensajes intercambiados por teléfono con una importante carga sexual.
La Fiscalía también relató hasta cinco ocasiones en las que tuvieron lugar los abusos que consistieron en besos y tocamientos pero la Sala no concluye con que se realizaran en un clima de intimidación y que incluso a veces fue todo lo contrario.


