El Telescopio William Herschel, en La Palma, halla una nube de hierro en forma de barra en la Nebulosa del Anillo

La longitud de la barra es 500 veces la de la órbita de Plutón alrededor del Sol, y su masa en átomos de hierro es comparable a la masa de Marte, según el Instituto de Astrofísica de Canarias

Una investigación realizada con el nuevo espectrógrafo WEAVE, instalado en el Telescopio William Herschel (WHT) del Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma) ha hallado una nube de hierro en forma de barra dentro de la Nebulosa del Anillo, según informa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

El Telescopio William Herschel, en La Palma, halla una nube de hierro en forma de barra en la Nebulosa del Anillo
El Telescopio William Herschel, en La Palma, halla una nube de hierro en forma de barra en la Nebulosa del Anillo. RTVC.

El estudio se desarrolló por un equipo europeo dirigido por astrónomos del University College London (UCL) y la Universidad de Cardiff, en el que se incluyen investigadores del IAC, según ha informado la institución investigadora en una nota.

La nube de átomos de hierro, descrita por primera vez en un reciente artículo en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, tiene forma de barra o tira, y encaja justo dentro de la capa interna de la nebulosa de forma elíptica, que resulta muy reconocible gracias a imágenes bien conocidas, incluidas las imágenes en el rango infrarrojoobtenidas recientemente por el Telescopio Espacial James Webb (JWST).

La longitud de la barra es aproximadamente 500 veces la de la órbita de Plutón alrededor del Sol, y su masa en átomos de hierro es comparable a la masa de Marte.

Localización de la nube de hierro

La Nebulosa del Anillo, observada por primera vez en 1779 en la constelación septentrional de Lyra por el astrónomo francés Charles Messier, es una colorida cáscara de gas expulsada por una estrella al finalizar la fase de su vida en la que quema combustible nuclear, algo que realizará el Sol de forma similar dentro de unos pocos miles de millones de años.

Detalla el Instituto de Astrofísica de Canarias que la nube de hierro se descubrió utilizando las capacidades de espectroscopía integral de un nuevo instrumento, el WHT Enhanced Area Velocity Explorer (WEAVE) (4), instalado en el Telescopio de 4.2 m William Herschel, el telescopio principal del Isaac Newton Group (ING) (5) en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma.

El instrumento, en su configuración para espectroscopía integral de gran campo, está compuesto por un conjunto de cientos de fibras ópticas, gracias a lo que el equipo de astrónomos ha podido obtener, por primera vez, espectros (donde la luz se separa en sus longitudes de onda constituyentes) en cada punto de toda la Nebulosa del Anillo, y en todas las longitudes de onda ópticas.

El autor principal de este estudio, Roger Wesson, investigador del Departamento de Física y Astronomía del UCL y de la Universidad de Cardiff, ha asegurado que aunque la Nebulosa del Anillo se ha estudiado utilizando muchos telescopios e instrumentos diferentes, WEAVE ha permitido observarla de una manera nueva, que proporciona mucho más detalle que antes.

Su formación, un misterio

«Al obtener un espectro continuo de toda la nebulosa, podemos crear imágenes de la nebulosa en cualquier longitud de onda y determinar su composición química en cualquier posición«. Ha explicado Wesson que, en este caso, cuando se procesaron los datos y se desplazaron por las imágenes, resaltó con claridad esta ‘barra’ de átomos de hierro ionizado previamente desconocida, en el centro del familiar e icónico anillo.

Los autores del nuevo artículo señalan que la forma en que se formó la barra de hierro es actualmente un misterio, y que se necesitan observaciones adicionales y más detalladas para desentrañar lo que está ocurriendo.

Los posibles escenarios se dividen en dos grandes opciones: la barra de hierro estaría revelando algo nuevo sobre cómo se expulsó la nebulosa de la estrella central, o quizá el hierro es un arco de plasma extremadamente estirado, resultado de la evaporación de un planeta rocoso atrapado en el proceso de expulsión de la nebulosa.

«Sin duda necesitamos saber más, en particular si otros elementos químicos coexisten con el hierro recién detectado, ya que esto probablemente nos indicaría qué clase de modelo debemos seguir. En este momento, nos falta esta información crucial», ha detallado, por su parte, Jorge García Rojas, investigador postdoctoral del IAC y coautor del artículo.

Seguimiento

El equipo está trabajando en un estudio de seguimiento y planea obtener datos utilizando el modo de espectroscopía de campo integral a alta resolución espectral de WEAVE para comprender mejor cómo podría haberse formado la barra.

WEAVE llevará a cabo ocho sondeos durante los próximos cinco años, abarcando desde el estudio de enanas blancas cercanas hasta galaxias muy distantes. La rama de Física Estelar, Circunestelar e Interestelar del sondeo WEAVE, dirigida por Janet Drew, investigadora del Departamento de Física y Astronomía de UCL, observa más nebulosas ionizadas en toda la Vía Láctea observable desde el hemisferio norte, para estudiarlas mejor.

«Sería muy sorprendente que la barra de hierro en la Nebulosa del Anillo fuera única. Esperamos que a medida que observemos y analicemos más nebulosas planetarias, descubramos más ejemplos de este fenómeno, para comprender de dónde proviene ese hierro», ha señalado Wesson.

Scott Trager, coordinador científico del proyecto WEAVE de la Universidad de Groninga en los Países Bajos, ha añadido que «el descubrimiento de esta fascinante estructura, previamente desconocida, en una joya del cielo nocturno tan apreciada por los observadores del hemisferio norte, demuestra las increíbles capacidades de WEAVE, lo que hace que esperemos muchos más descubrimientos de este nuevo instrumento».

Noticias Relacionadas

Otras Noticias