España acoge la XXX Cumbre Iberoamericana con el reto de relanzar la cooperación entre países

Madrid reúne a representantes de los países iberoamericanos en una cita marcada por la inteligencia artificial, la gestión de desastres y la movilidad académica, 35 años después de la primera cumbre celebrada en Guadalajara

España acoge desde este miércoles la XXX Cumbre Iberoamericana, un encuentro que cumple 35 años y que busca recuperar el impulso de este espacio de cooperación tras el fracaso de la reunión de 2024 en Cuenca (Ecuador). La cita plantea el desafío de alcanzar resultados tangibles en asuntos como la inteligencia artificial, la respuesta ante desastres y la movilidad académica.

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, preside la I Reunión Ministerial Iberoamericana de Transformación Digital e IA, en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, a 3 de octubre de 2026, en Madrid (España). El foro y la reunión se enmarcan en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, preside la I Reunión Ministerial Iberoamericana de Transformación Digital e IA, en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, enmarcada en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Ananda Manjón / Europa Press

La capital española recibe esta edición bajo el lema ‘Juntos construimos comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo’. Se trata de la cuarta ocasión en la que España organiza una cumbre iberoamericana, después de las celebradas en Madrid en 1992, Salamanca en 2005 y Cádiz en 2012.

España encabeza la lista de países anfitriones de estos encuentros, que ya han pasado por 20 naciones iberoamericanas. Honduras, que organizará la próxima edición en 2028, y Nicaragua son los dos únicos países de la comunidad que todavía no han acogido la cita.

El objetivo de recuperar la unidad iberoamericana

La cumbre cuenta con la presencia confirmada de 10 de los 22 líderes regionales. El Gobierno español considera que esta participación permite recuperar el impulso de estos encuentros después de la reunión de Cuenca de 2024, que registró una asistencia reducida, dejó sin representación a México, Nicaragua y Venezuela y terminó sin una declaración política consensuada.

El Ejecutivo español destaca también los acuerdos que espera impulsar durante esta edición. Entre ellos figuran la creación de una red iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil, el impulso de una alianza regional sobre inteligencia artificial y la adopción de la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica.

La agenda incluye además una carta sobre cuidados y apoyo, así como una nueva estrategia de cooperación entre los países que integran la comunidad iberoamericana.

La inteligencia artificial, protagonista de los encuentros previos

La actividad comenzó este martes con la inauguración del Foro Digital Iberoamericano, un encuentro sectorial que reúne a responsables institucionales, investigadores, empresas y activistas. Durante su intervención, el secretario general iberoamericano, el chileno Andrés Allamand, defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor soberanía en materia de inteligencia artificial.

Allamand apostó por evitar que una tecnología se «imponga» a los países de la región sin su «voluntad» y defendió un modelo regulatorio equilibrado que tenga en cuenta tanto los derechos de las personas como los avances tecnológicos.

Tras este foro tendrá lugar la primera reunión de ministros iberoamericanos de Transformación Digital e Inteligencia Artificial. El secretario general iberoamericano confía en que este encuentro permita sellar una alianza regional en esta materia.

Empresarios y representantes políticos se dan cita en Madrid

Como ya es habitual en las cumbres iberoamericanas, la agenda también reserva un espacio para el sector empresarial. El encuentro de empresarios de la región comenzó este martes en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid.

La cita empresarial concluirá este miércoles con la intervención del rey Felipe VI e incluirá un conversatorio entre jefas y jefes de Estado y de Gobierno y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand.

Ese mismo día, el Teatro Real acogerá la ceremonia oficial de apertura de la cumbre. Posteriormente, los reyes Felipe VI y Letizia ofrecerán una cena en el Palacio Real.

La jornada central llegará el jueves en el Museo de las Colecciones Reales. El encuentro concluirá con una rueda de prensa a cargo de Andrés Allamand, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el jefe de Estado de Honduras, Nasry Asfura, en representación del país que organizará la próxima edición en 2028.

Treinta y cinco años de historia y acuerdos

Desde la primera cumbre, celebrada en Guadalajara (México) en 1991, los encuentros iberoamericanos han abordado cuestiones recurrentes como la educación, la sanidad, la cultura, la integración y la inmigración. También han tratado asuntos políticos, la globalización y las amenazas terroristas.

La primera edición reunió, por única vez, a todos los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, que entonces eran 21. Desde entonces, las cumbres han dejado acuerdos relevantes y episodios que han marcado la historia de las relaciones entre sus participantes.

Entre los momentos más recordados figura la X Cumbre, celebrada en Ciudad de Panamá en el año 2000, cuando los presidentes de El Salvador, Francisco Flores, y Cuba, Fidel Castro, protagonizaron una de las discusiones más tensas de estos encuentros. Castro acusó entonces a El Salvador de servir como base para anticastristas señalados por terrorismo contra Cuba.

Un año después, en Lima, los participantes acordaron unir esfuerzos contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y reforzar los vínculos entre los países de habla hispana y portuguesa.

La XIII Cumbre, celebrada en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) en 2003, recomendó reformar el sistema del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y dio origen a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), organismo con sede principal en Madrid que apoya la organización de estos encuentros y trabaja para cumplir sus acuerdos.

De los acuerdos sociales a los momentos históricos

En 2004, durante la cumbre de San José de Costa Rica, los países participantes expresaron su compromiso con mecanismos innovadores para afrontar la deuda. Entre las propuestas destacó la del entonces presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de convertirla en inversión educativa.

La XVII Cumbre, celebrada en Santiago de Chile en 2007, aprobó el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social (CMISS). Este acuerdo permite que los trabajadores migrantes de la región sumen los periodos de cotización realizados en distintos países miembros para acceder a sus pensiones.

Aquella reunión también pasó a la historia por el célebre «¿Por qué no te callas?» que el rey Juan Carlos I dirigió al entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, en un episodio que provocó una crisis diplomática entre España y Venezuela.

En 2008, la cumbre de San Salvador pidió a los países participantes aunar esfuerzos para superar la crisis económica que acababa de estallar, sin dejar de lado la protección social.

Cádiz y las últimas ediciones

La XXII Cumbre, celebrada en Cádiz en 2012, aceptó a Haití como país observador. La crisis económica obligó además a recurrir por primera vez al patrocinio de empresas privadas para financiar parte de las actividades del encuentro.

En 2016, Cartagena de Indias (Colombia) acogió la XXV edición, la primera que se celebró con periodicidad bienal. La clausura dejó una imagen simbólica: casi todos los mandatarios vistieron guayaberas con una paloma de la paz en la solapa, en referencia al acuerdo inicial de paz suscrito entre Colombia y la guerrilla de las FARC.

La última edición, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, evidenció las dificultades de estos foros para mantener la participación política. No acudió ningún presidente latinoamericano, salvo el anfitrión, Daniel Noboa, y la reunión terminó sin una declaración política final consensuada.

Ahora, Madrid busca abrir una nueva etapa para la comunidad iberoamericana y demostrar que estos encuentros todavía pueden traducirse en acuerdos concretos y mecanismos de cooperación entre sus países.

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