El IAC descubre una nueva súpertierra en un sistema planetario cercano, a 91 años luz

El descubrimiento, publicado en ‘Astronomy and Astrophysics’, confirma la existencia de un tercer planeta orbitando la estrella enana naranja HD 176986

Un equipo científico internacional, liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha logrado identificar una nueva ‘supertierra’. Este planeta orbita alrededor de la estrella HD 176986, una enana naranja ligeramente más pequeña que el Sol y situada a unos 91 años luz de distancia.

El IAC descubre una nueva súpertierra en un sistema planetario cercano, a 91 años luz
Supertierra en la zona de habitabilidad de una estrella similar al Sol/ Gabriel Pérez (IAC)

El hallazgo ha sido publicado en la revista especializada ‘Astronomy and Astrophysics’. Según ha explicado el IAC, este descubrimiento amplía a tres el número de planetas conocidos en este sistema y confirma el valor de las campañas de observación prolongadas.

Un sistema con tres planetas

La estrella anfitriona ya era conocida por albergar mundos desde el año 2018. En aquel momento, un análisis dirigido por el investigador del IAC, Alejandro Suárez, permitió descubrir dos planetas orbitando a su alrededor con períodos de 6,5 y 16,8 días.

Nicola Nari, autor principal del estudio, explica que siguieron observando la estrella durante años con instrumentos de última generación. Fue al reunir todas esas observaciones cuando apareció la señal del tercer planeta, algo que el investigador califica de «muy gratificante».

El nuevo planeta

El nuevo planeta, denominado HD 176986 d, posee una masa mínima inferior a siete veces la de la Tierra. Esto lo sitúa, en términos de masa, entre sus dos vecinos del mismo sistema: uno con cinco veces la masa terrestre y otro que alcanza unas diez veces dicha masa.

HD 176986 d completa una vuelta alrededor de su estrella cada 61,4 días, describiendo una órbita más amplia que la del planeta interior. Por su tamaño y masa, los expertos lo clasifican dentro de la categoría de las supertierras, siendo más masivo que nuestro planeta pero considerablemente más pequeño que los gigantes gaseosos.

Un desafío tecnológico y de observación

Detectar este tipo de mundos resulta especialmente difícil, ya que producen señales muy débiles. De hecho, solo se conoce una docena de planetas con períodos orbitales superiores a 50 días y masas inferiores a siete veces la terrestre.

Para lograrlo, ha sido necesario distinguir si la señal detectada era realmente planetaria o si estaba relacionada con la actividad estelar. Los científicos utilizaron técnicas innovadoras, como la herramienta de análisis YARARA, para depurar los datos de luz de la estrella y eliminar el ruido.

El papel clave de La Palma

El descubrimiento se realizó mediante el método de velocidad radial, que mide el movimiento de la estrella inducido por la gravedad de los planetas. Para ello se recopilaron datos durante más de 350 noches de observaciones.

Se emplearon espectrógrafos instalados en Chile y el instrumento HARPS-N, ubicado en el Telescopio Nazionale Galileo del Observatorio del Roque de los Muchachos. Rafael Rebolo, investigador del IAC, concluye que las instalaciones de La Palma han vuelto a demostrar su importancia fundamental para la consecución de nuevos descubrimientos científicos.

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