El fuego se ha detectado entre La Breña y Cazadores, entre Telde y Valsequillo, y todo apunta a que lo provocó un cable del tendido eléctrico

El Cabildo de Gran Canaria acaba de dar por estabilizado el fuego generado por 7 focos en la zona de medianías de Telde.
Dos helicópteros y equipos terrestres de extinción están actuando en la zona de La Breña y Cazadores, entre Telde y Valsequillo, para intentar dar por extinguidos los conatos de incendio que se han detectado en la misma línea recta. Se tuvo que cortar la carretera entre Cazadores y la Cumbre de Gran Canaria.
Siguen trabajando en la zona porque no está controlado ni extinguido. Estabilizado significa que las llamas están dentro de unas líneas, por lo que su propagación está dentro de unos límites. Cuando esté controlado es que hay garantías de que esas líneas no se van a sobrepasar.

Posible origen en un tendido eléctrico
Según informó el Ayuntamiento de Telde se produjeron en siete focos, todos ellos bajo un tendido eléctrico. Todo apunta en principio que una caída de esos cables fue la causa que inició el fuego. Los focos estában distanciados entre sí. Algunos se situaban más cerca de La Breña y otros llegando a la Caldera de Los Marteles, un punto de encuentro con otros municipios como Valsequillo o San Mateo.
Ocurrió sobre las 17:00 horas. Gran Canaria ahora mismo está en prealerta por altas temperaturas y preocupaba especialmente el fuerte viento que soplaba y que se prevé que continúe. No llegó peligrar ningún núcleo poblacional.
Aunque el fuego esté estabilizado, se insiste en la importancia de no acercarse a la zona para no dificultar las labores de extinción.
Cortes de luz y agua
La zona afectada está dentro de la Reserva Natural de Los Marteles. El Ayuntamiento ha informado de que barrios como los de Cazadores, La Breña, El Moreno, La Solana y otros puntos de la zona se están viendo afectados por cortes de luz. También el uso de los hidrantes públicos podría provocar cortes de agua en los suministros de los núcleos cercanos.
Los equipos de emergencia estaban especialmente preocupados porque temían que núcleos como Cazadores o la cumbre se vean afectados porque el fuego se expandiese hacia allí.
Los efectivos de extinción se afanaron en aprovechar las horas que quedan de luz solar para controlar el fuego desde el aire antes de regresar a su base en Artenara.




