Así lo ha reconocido hoy el director técnico del Teléfono de la Esperanza en Canarias en una entrevista concedida a De La Noche Al Día.
El director técnico del Teléfono de la Esperanza en Canarias, José Cabrera, ha alertado en el programa De La Noche Al Día de La Radio Canaria, conducido por Eva García, del aumento de la soledad no deseada, especialmente entre la población joven.
Durante la entrevista, Cabrera subrayó que, aunque tradicionalmente las mujeres han expresado más su malestar, los hombres “todavía tienen más dificultades para pedir ayuda”. Además, recordó que existen barreras estructurales que generan un mayor sufrimiento en determinados colectivos.
Jóvenes hiperconectados, pero más solos
Uno de los datos más llamativos que expuso es el relativo a la juventud. Según explicó, un 20 % de la población que está estudiando afirma sentirse muy sola, pero el porcentaje se eleva hasta el 35 % en jóvenes de entre 18 y 24 años.
“En una época en la que estamos hiperconectados, los datos nos dicen que las personas que más tiempo pasan en redes sociales son las que más solas se sienten”, señaló.
Cabrera advirtió de que la sustitución de las relaciones presenciales por el uso intensivo de pantallas está afectando al desarrollo emocional. De hecho, apuntó a investigaciones que relacionan la edad de adquisición del primer teléfono móvil con la salud mental: “Niños que tienen móvil a los diez años presentan, de media, peor salud mental que quienes lo reciben a los dieciséis”.
A su juicio, se están perdiendo etapas evolutivas fundamentales para aprender a vincularse y relacionarse cara a cara.
Personas mayores y pérdidas vitales
El director técnico explicó que el perfil mayoritario de quienes llaman responde a situaciones de crisis vital: pérdidas recientes, problemas psicológicos o mentales, conflictos familiares o etapas de cambio.
En el caso de las personas mayores, destacó la incidencia de la soledad y la dificultad para conectar con otras personas. En este sentido, el servicio no solo ofrece escucha, sino que trabaja para conectar a los usuarios con recursos comunitarios y fomentar su participación activa, con el objetivo de prevenir el aislamiento.
Más de 10.000 llamadas al año en Canarias
A nivel estatal, el Teléfono de la Esperanza recibe más de 170.000 llamadas anuales a través de sus 29 sedes. En Canarias, la cifra ronda las 6.000 llamadas al año, a las que se suman más de 4.000 llamadas del Teléfono de las Personas Mayores de Canarias, superando en total las 10.000 atenciones anuales en el Archipiélago.
La mayoría son primeros llamantes que atraviesan un momento puntual de crisis, aunque también existen perfiles de personas que llaman con mayor frecuencia. “Nuestro objetivo es escuchar, pero también fomentar la autonomía y que la persona active su red de relaciones”, explicó Cabrera.
Además del servicio telefónico, la entidad dispone de atención por chat a través de su página web y de una aplicación móvil, adaptándose así a las nuevas formas de comunicación, especialmente entre los jóvenes.
Escuchar, orientar y derivar
Cabrera insistió en que la primera demanda de quienes contactan es sencilla y profunda a la vez: “Que alguien me escuche”. Tras esa primera atención, la organización trabaja en red con otras entidades para derivar los casos cuando es necesario.
En algunos supuestos, también ofrecen atención psicológica y orientación familiar gratuita en sede, además de cursos y grupos formativos para mejorar habilidades personales y afrontar dificultades vitales.
Apoyo al marco estatal contra la soledad
Sobre el nuevo marco estratégico estatal frente a la soledad no deseada, Cabrera se mostró “encantado” con la iniciativa, que considera una reivindicación histórica de la entidad, al igual que ocurrió con el plan de prevención del suicidio.
El responsable en Canarias explicó que han participado a través de la Plataforma del Tercer Sector y valoró positivamente que se articule un marco institucional que coordine y evalúe políticas públicas frente a un fenómeno que, aseguró, “no es beneficioso y debemos atender”.
“Los cambios sociales están trayendo esta nueva realidad de la soledad en todas las edades. Promover relaciones saludables es hoy una necesidad social”, concluyó.


