La demanda interna, con un mayor consumo de los hogares y un notable repunte de la inversión empresarial, tiró de la economía española el pasado año
Además, el año comienza con una moderación en los precios ya que el indicador adelantado de precios registró una subida del 2,4 %
La economía española creció en 2025 un 2,8 % gracias al tirón de la demanda interna, con un mayor consumo de los hogares y un notable repunte de la inversión empresarial, y a pesar de que el sector exterior ha lastrado el crecimiento en el año de la guerra arancelaria promovida por Estados Unidos.
Ha sido un año de moderación del crecimiento, que ha quedado 0,7 puntos por debajo del registrado en 2024 (3,5 %), si bien la economía aceleró el ritmo en el último trimestre con un avance del 0,8 %, dos décimas superior al del tercer trimestre y el mayor del año, de acuerdo con los datos de contabilidad nacional publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El INE ha revisado una décima a la baja el crecimiento del primer trimestre, al 0,5 %, en tanto que ha mantenido el 0,7 % del segundo y el 0,6 % del tercero, que junto con el 0,8 % del cuarto suman ya 22 trimestres con tasas positivas.
El valor del PIB a precios corrientes para el conjunto del año 2025 se situó en 1.685.783 millones de euros, un 5,7 % superior al de 2024.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado en redes sociales que España es la economía avanzada que más crece por segundo año consecutivo, más del doble de lo esperado para la zona euro «y en buena posición para revalidar un crecimiento sólido este 2026».
Una décima por debajo de lo previsto
El crecimiento anual del 2,8 % ha quedado finalmente una décima por debajo de lo que preveía el propio Gobierno y la mayoría de analistas nacionales y organismos internacionales.
La demanda externa es la responsable de la desaceleración en 2025, año en el que ha restado 0,8 puntos al crecimiento total, mientras que la aportación positiva de la demanda interna aumentó hasta los 3,6 puntos.
El consumo de los hogares creció un 3,4 % en 2025, con lo que se aceleró 0,4 puntos respecto a la tasa de 2024, mientras que el consumo de las administraciones públicas creció el 1,8 %, frente al 2,9 % de un año antes.
El empleo equivalente a tiempo completo se incrementó un 3,1 % en 2025 -frente al 2,8 % del año anterior-, lo que supone sumar 627.000 ocupados en el año.
La inversión se aceleró en 2025, con un crecimiento del 6,3 % de la formación bruta de capital fijo, cuando un año antes crecía a un ritmo del 3,6 %, y con un incremento notable de la inversión empresarial (maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento), que ha aumentado un 9 %, frente al 1,9 % de un año antes.
La inversión en vivienda, edificación y construcción ha pasado de crecer un 4 % en 2024 a hacerlo un 5,2 % en 2025.
La construcción, el sector que mayor valor añadido aportó a la economía
Pese a la aportación negativa del sector exterior, las exportaciones de bienes se mantuvieron en positivo en el conjunto del año, con un avance del 0,7 %, 0,6 puntos más que en 2024, mientras que las exportaciones de servicios crecieron el 8,3 %, por debajo del 9,3 % de un año antes.
Las importaciones de bienes crecieron significativamente, un 6 %, frente al 0,7 % de 2024, en tanto que el incremento de las importaciones de servicios se frenó al 7,5 % respecto al 13,8 % de un año antes.
La construcción fue el sector que más valor añadido generó a la economía en 2025, con un avance del 5,6 %, seguido del sector servicios (3,2 %), la industria (2,3 %) y la agricultura (0,5 %).
Medido el PIB en rentas, la remuneración de los asalariados creció el 7,2 % (7,3 % en 2024), el excedente de explotación bruto/renta mixta bruta subió un 3,7 % (5,2 % en 2024) y los impuestos menos subvenciones sobre la producción y las importaciones aumentaron un 7,3 % (7,9 % en 2024).
La inflación se modera en el arranque de 2026
Por otra parte, el índice de precios de consumo (IPC) ha arrancado el año en el 2,4 % interanual, cinco décimas menos que la tasa de diciembre, debido fundamentalmente al comportamiento de la electricidad y los carburantes.
Según el indicador adelantado publicado este viernes por el INE, se trata del mayor descenso de la evolución de la tasa de los precios desde marzo del año pasado y sitúa la inflación en la cifra más moderada desde el 2,3 % de junio de 2025.
En esa evolución de enero, avanza el INE, ha influido la electricidad, que ha moderado su subida, y la caída de los precios de los carburantes.
Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye de su cálculo la energía y los alimentos no elaborados, se mantuvo en el 2,6 % por tercer mes consecutivo.
Según el INE, esta tasa no se situaba por encima del IPC general desde mayo de 2025.


