La primera pieza separada del caso Mediador sienta en el banquillo a tres acusados para los que piden un año de cárcel por ser los presuntos autores de un delito de cohecho
Hace justo dos años saltaba a la luz el denominado caso Mediador, una supuesta trama de corrupción en la que se cobraban mordidas a cambio de favores para la firma de contratos de instalaciones fotovoltaicas.
Una trama en la que resultaron implicados varios políticos canarios como Juan Bernardo Fuentes Curbelo, o su sobrino, Taishet Fuentes, exdirector general de Agricultura del Gobierno de Canarias. Una macrocausa que se ha separado en piezas y que la próxima semana tendrá su primer juicio.
Tres acusados en el banquillo
La primera pieza separada sienta en el banquillo a tres acusados para los que piden un año de cárcel por ser los presuntos autores de un delito de cohecho.
Junto al general retirado de la Guardia Civil, Francisco Espinosa, se sienta también en el banquillo el empresario Antonio Bautista, quien supuestamente recurrió a una red de contactos políticos y policiales para conseguir contratos y acceder a ayudas a cambio de dinero y otros favores. El tercer acusado, el mediador, Marco Antonio Navarro Tacoronte, habría actuado como intermediario entre todos ellos.
La Fiscalía considera que el empresario Bautista pagó unos 17.000 euros en sobornos a Espinosa y Navarro Tacoronte, pero también hubo supuestos viajes, fiestas con prostitutas en Madrid en las que supuestamente participaron otros de los presuntos protagonistas de la trama, el exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo.
En este juicio en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, el próximo 22 de enero, que se celebrará ante un jurado, la Fiscalía pide condenas de un año de prisión por cohecho.


