Los enconchados iluminan la Casa de Colón

La Casa de Colón expone por primera vez en Canarias la valiosísima serie de enconchados sobre el Sitio de Viena realizada en el siglo XVII que se conserva en una colección particular de Las Palmas de Gran Canaria

Es la primera globalización”. De esta manera nos contagia su entusiasmo Ramón Gil al presentarnos ‘Alma de nácar. Enconchados, la luz de México’, la exposición de la que es responsable en la Casa de Colón de las Palmas de Gran Canaria.

Imagen cedida.

Efectivamente, la muestra recupera para el público la serie sobre el Sitio de Viena que se conserva en una colección privada de Las Palmas de Gran Canaria. Seis imponentes tablas de gran formato realizadas hacia 1690 en México con la técnica del enconchado, un arte que mantiene durante poco más de cien años y del que se conservan «apenas 250 piezas como estas en todo el mundo”. Un imponente conjunto, único en Canarias que, además, fue realizado por la familia de los González, los ‘velázquez’ del enconchado. “Estamos hablando de unas piezas que están en el nivel superior de calidad”, destaca.

Sitio de Viena. Detalle de la guirnalda. Casa Colón. RTVC.

Piezas de lujo para honrar a los Austrias

Los enconchados se realizan sobre tabla a través de un laborioso proceso en el que se extrae el nácar de un tipo de ostra perlífera y se prepara el soporte para que la superficie sea lo más plana posible. Las piezas de nácar se colocan de forma muy precisa para resaltar ciertas partes de la obra y se adaptan al dibujo preparatorio y la composición.

Exposición Casa Colón. RTVC.

Son piezas exquisitas, extremadamente caras. Piezas de lujo reservadas únicamente a altas instituciones o al propio virrey, y vinculadas desde su inicio a la Casa de Austria. Precisamente, esta serie que muestra la Casa de Colón se realiza para loar a los Austrias “para poner sobre la mesa que esa monarquía pudo derrotar a los turcos y salvar Viena».

La caída de la dinastía con la llegada de los Borbones supone, literalmente, el fin de esta técnica de enconchados. Llegan otros gustos y otros intereses. “Por eso hay tan pocos, y por eso apenas es un siglo en el que esos enconchados se fabrican», apunta Ramón Gil.

Grabados impresos en Amberes

La serie reproduce una serie de grabados de Romeyn de Hoogue de los que se conocen varias ediciones impresas en Amsterdam y Amberes sobre el Sitio de Viena y la batalla de Kahlenberg, ocurrida los días 11 y 12 de septiembre de 1683 tras dos meses de asedio turco. La victoria supuso un revulsivo para los Austrias en Europa y el Sacro Imperio Romano Germánico, y el principio de la decadencia del Imperio otomano en Europa. 

El Sitio de Viena. Detalle Enconchado. Casa Colón. RTVC.

Un hecho que “generó un enorme impacto mediático en forma de textos e imágenes que recorrieron Europa y cruzaron en Atlántico, hasta el corazón de Nueva España” como señala Sergio Coca Crespo, conservador de colecciones virreinales del Museo de América, en uno de los textos que acompañan la muestra. 

“La primera globalización”

Los enconchados son uno de esos productos salidos de Nueva España en los que confluyen las influencias europea y americana. Una reescritura como tantas veces vemos en el arte colonial, ya sea en forma de esculturas de papelón, arquetas, o los riquísimos ajuares de plata que aún hoy se conservan en las Islas. 

Pero en estas piezas, además, entra la influencia asiática. “Es curioso -señala el comisario- cómo esto que se realiza en México se hace con una técnica que evoca las técnicas japonesas de la laca, sobre un tema que realmente interesa a Europa, pero se hace en México. Estamos hablando de la primera mundialización que habla Gruzinsky, la primera globalización”.

El Sitio de Viena. Casa Colón. RTVC.

El Galeón de Manila

La ruta de ida y vuelta que conectaba regularmente Filipinas con la América española conocida como el Galeón de Manila, supuso un intercambio económico y cultural de primer orden. Tanto, que la plata de las minas de Potosí tuvieron un papel fundamental en la economía de la costa asiática del Pacífico. Mercancías de todo tipo que desembarcaban en Acapulco y se trasladaban por tierra hasta Veracruz, desde donde partían hacia la Península. 

Por esta vía llegaban a Europa especias, marfiles, piezas artísticas, mobiliario, telas… Entre estos productos tuvieron gran aceptación las piezas “namban”, un tipo de arte que adoptó la tradición japonesa del lacado y la incrustación de pequeños elementos de nácar en mobiliario de lujo diseñado al gusto europeo. 

Piezas de uso doméstico como arquetas, biombos o atriles, producto de la fusión de dos culturas, se convirtieron casi por accidente en el germen de la nueva técnica: el enconchado. 

El Sitio de Viena. Detalle Enconchado. Casa Colón. RTVC.

Otras piezas americanas en Canarias

La muestra ‘Alma de nácar’ acompaña la magnífica serie con otras piezas de origen americano que dan contexto a la producción de la época: un San Miguel Arcángel de enconchado procedente de una colección particular, un escritorio y un pequeño baúl con incrustaciones de hueso, ébano y carey.

Para visitar:

‘Alma de nácar. Enconchados, la luz de México’.

Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria 

Hasta el 28 de junio de 2026

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