Ana Lydia Fernández-Layos, experta en ciberviolencias de género, asegura que la reforma del derecho al honor llega tarde y que el daño que se ha hecho con las deepfakes y la IA ya es difícil de reparar.
El uso de IA para crear imágenes de contenido sexual se ha convertido en uno de las maneras en las que la violencia de género busca nuevas métodos para perpetuarse. El Gobierno español ha aprobado en Consejo de Ministros la reforma del Derecho al Honor para impedir ese uso fraudulento de las imágenes que habitualmente son usadas para extorsionar luego a las víctimas (sextorsión) o para llevar a cabo la denominada porno-venganza.
Ana Lydia Fernández Layos, experta en ciberviolencias de género y directora de Opciónate, ha afirmado que la reforma llega tarde y que ya es muy difícil reparar el daño causado a las víctimas si las plataformas no eliminan los contenidos que ya se han subido. El motivo fundamental es que se trata de un contenido rentable. En ese sentido ha afirmado que sería más conveniente una regulación específica que tenga en cuenta que más del 90% de las víctimas de esos delitos son mujeres y niñas.
Grok, bajo sospecha
Esta reforma legal ha coincidido con la polémica que ha generado que Grok, la inteligencia artificial de la red social X permitiera crear imágenes de desnudos falsos. Esta experta ha alertado de la desprotección existente y de la rentabilidad que siguen viendo estas compañías cuando analizan sus números.


