Se investiga el derrumbe parcial del forjado interior del inmueble en el centro de Madrid como accidente laboral, ya que se cree que ocurrió por el peso de la maquinaria de la obra, que hizo ceder la estructura
Los bomberos han dado por finalizadas en la madrugada de este miércoles las labores de rescate en el edificio derrumbado en el centro de Madrid después de recuperar los cuerpos sin vida de las dos últimas personas que permanecían desaparecidas.
A lo largo de las 2 de la madrugada los bomberos han localizado los dos últimos cadáveres entre los escombros del inmueble, ubicado en la calle de las Hileras, entre Ópera y la Puerta del Sol, que se desplomó parcialmente pasadas las 13.00 horas del martes, uando se ha producido el derrumbe parcial del forjado interior de un edificio que se está rehabilitando para convertirse en un hotel de cuatro estrellas.
El balance del siniestro es de cuatro fallecidos y tres heridos por el colapso parcial del forjado interior del edificio en obras.
El juez y muchos de los familiares atendidos por los psicólogos y psicólogas ya han abandonado el lugar.
La Policía Municipal investiga el siniestro como accidente laboral y se ha hecho cargo de las pesquisas. Se cree que las causas están en el exceso de peso sobre el edificio por la maquinaria de la obra.
Tres heridos y cuatro fallecidos
Los sanitarios atendieron a tres obreros, uno de los cuales ha sido trasladado a un hospital con fractura de pierna con un pronóstico «menos grave», ha precisado Emergencias Madrid, mientras que los otros dos han resultados contusionados leves. Estos operarios han sido atendidos en el lugar por psicólogos debido al shock sufrido.
En este sentido, tras el suceso del edificio en el centro de Madrid, las personas que se encontraban trabajando en el inmueble han echado en falta a algunos compañeros que al parecer se encontraban en el interior en el momento del colapso, lo que ha motivado la activación de los servicios de búsqueda.
Además, participan en el operativo bomberos del Ayuntamiento de Madrid, guías caninos de la Policía Nacional y Municipal y la Unidad de Apoyo Aéreo de Policía Municipal, que utiliza drones para recabar imágenes del interior.
Pasadas las seis de la tarde los bomberos han iniciado la búsqueda entre los escombros con los perros de Policía Municipal y de la UCR (Asociación Unidad Canina de Rescate de España).
Laura, Dambelé, Alfa y Jorge, los desaparecidos
Entre los fallecidos se encuentra Laura, la arquitecta del proyecto, de unos 30 años, que se hallaba en un baño de la primera planta, donde estaban ubicadas las oficinas.
Por otro lado, las otras tres personas que han muerto son Dambéle, Alfa y Jorge, originarios de Malí, Guinea y Ecuador, de entre 30 y 50 años, todos ellos empleados de la empresa constructora ANKA. Dos se encontraban en los baños del sótano y el tercero en la última planta del edificio, de seis alturas, en el momento del siniestro.
Los Bomberos de Madrid han trabajado durante las primeras horas en asegurar la estructura del edificio y pasadas las seis de la tarde han accedido al interior para comenzar la búsqueda de con la ayuda de perros de la Policía Municipal y de la Unidad Canina de Rescate de España (UCR).
A lugar del suceso acudieron la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y la vicealcaldesa de la capital, Inma Sanz, entre otras personalidades.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que se encontraba en Londres, expresó en redes sociales que está pendiente de lo ocurrido.
Nerviosismo y preocupación entre los vecinos
Vecinos y comerciantes vivieron con nerviosismo y preocupación el derrumbe, que algunos han comparado con la explosión de un volcán. Los trabajadores de tiendas cercanas a la zona declararon que escucharon un «estruendo» y que comenzó a salir «mucho polvo» con un «olor raro».
Por ejemplo Rocío, trabajadora de una cafetería de la calle del Arenal, ha explicado que cuando se produjo el suceso estaba en la barra y escuchó «un ruido muy fuerte» que de inicio ya le preocupó, pero se agudizó cuando vio policía y ambulancias por la zona, «una nube de polvo enorme, blanca y mucha gente mirando y grabando con el móvil».
Después del suceso, las horas han pasado «muy lentamente» porque solo se han visto los movimientos de los agentes de la Policía, las ambulancias y los Bomberos.


