El centro tecnológico ITG en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC), el Cabildo Insular de Tenerife y cofradías de pescadores han presentado este logro, que convierte residuos plásticos marinos en energía y descontaminantes
Transformar residuos plásticos marinos en materiales descontaminantes y en fuentes de energía es posible, según ha demostrado el proyecto Polybris, del que es responsable el centro tecnológico ITG en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC), el Cabildo Insular de Tenerife y cofradías de pescadores.
Economía azul
Los resultados del proyecto han sido presentados este viernes en el Museo do Mar de Vigo. Allí se han reunido representantes del ámbito científico, del sector marítimo-pesquero y de distintas administraciones públicas. En la jornada, conocieron de primera mano los avances logrados y las posibilidades reales de aplicación de los materiales obtenidos en actividades vinculadas a la economía azul.
En términos técnicos, Polybris ha conseguido generar alrededor de 20 kilos de sólido carbonoso, conocido como “char”, por cada 100 kilos de plástico tratado mediante procesos termoquímicos desarrollados en los laboratorios de ITG en Vigo.
Este material presenta un alto potencial como filtro natural para retener contaminantes en aguas costeras y en efluentes de piscifactorías o plantas de procesado de productos marinos.
Filtro natural y energía
Los análisis realizados por el IIM-CSIC indican que, en un periodo cercano a ocho horas, el sólido desarrollado alcanza una retención próxima al 100 % de los PFAs ensayados, compuestos persistentes y bioacumulables de elevada preocupación ambiental.
Este resultado confirma su eficacia como herramienta para la depuración de aguas contaminadas y su retorno seguro al medio marino.
De forma paralela, el proceso permite recuperar más del 65 % de la energía contenida en el residuo plástico, principalmente a través del gas de síntesis generado durante la gasificación.
Este “syngas” puede destinarse a la producción de calor y electricidad o emplearse como base para biocombustibles como hidrógeno, metano, amoníaco o metanol.
El proyecto integra recogida, transformación y aplicación final en un mismo ciclo, convirtiendo residuos extraídos del mar en recursos útiles para el propio entorno del que proceden.
Además del avance científico, Polybris ha implicado a 13 cofradías y a entidades de Galicia y Canarias, reforzando la cooperación entre ciencia, sector pesquero y administraciones.


