El incendio obligó a los vecinos a intervenir con medios propios en la vivienda ante la demora de los servicios de emergencia, que tardaron 40 minutos en llegar desde Arinaga hasta Santa Lucía
Un incendio declarado en la tarde del pasado 3 de enero arrasó por completo una vivienda situada en la calle Juan del Río Ayala, en el casco de Santa Lucía de Tirajana. El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) activó el aviso a las 14.23 horas, movilizando a los Bomberos de Gran Canaria, que acudieron desde el parque del Polígono de Arinaga.
La distancia entre este parque y el casco de Santa Lucía provocó un tiempo de respuesta de unos 40 minutos. Durante ese intervalo, varios vecinos intentaron sofocar las llamas con medios de fortuna, como cubos de agua, centrando sus esfuerzos en evitar que el fuego se propagara por la fachada del inmueble.
A la llegada de los bomberos, se procedió a la extinción del incendio en el interior de la vivienda, así como a las labores de ventilación, tapiado y balizamiento del edificio afectado. También se ayudó a los propietarios a recuperar enseres personales y ropa para poder afrontar los próximos días tras perder su hogar. La vivienda resultó gravemente dañada, especialmente en la planta baja, que quedó totalmente afectada por el fuego.
Sin lamentar daños personales
En el lugar intervinieron también efectivos de la Policía Local, la Guardia Civil y una ambulancia del Servicio de Urgencias Canario (SUC), que atendió a la propietaria por una crisis de ansiedad. Además, se prestó apoyo psicológico a los afectados y se revisaron las viviendas colindantes para descartar daños estructurales o riesgos adicionales. Los bomberos realizaron dos búsquedas y rastreos exhaustivos para confirmar que no había personas en el interior.
Desde Bomberos de Gran Canaria se ha subrayado que, afortunadamente, en el momento del incendio no había personas atrapadas en la vivienda, ya que con un tiempo de respuesta tan prolongado habría sido imposible un rescate con éxito. El suceso ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad urgente de abrir el parque de bomberos de Tunte, construido en 1999 y nunca inaugurado.
Según recuerdan desde el cuerpo de bomberos, la apertura de este parque permitiría una cobertura inmediata tanto al casco de San Bartolomé de Tirajana–Tunte como al casco de Santa Lucía y a la zona de cumbre, mejorando de forma decisiva los tiempos de respuesta y la seguridad de los vecinos de estas localidades.


