Los derrumbes afectan a viviendas y servicios básicos en varios puntos de Gran Canaria y La Gomera mientras las autoridades activan obras de emergencia
La borrasca sigue dejando desprendimientos de tierra en Gran Canaria y La Gomera a pesar de su marcha. Las consecuencias de Therese dejan incidentes destruyen viviendas en Mogán y cortan el suministro de agua en San Mateo. Los operarios trabajan urgentemente para restablecer la normalidad en las zonas afectadas.
Un enorme derrumbe de una ladera en Cercados de Espino, Mogán, aplastó completamente una vivienda particular. Por fortuna, el inmueble estaba vacío en ese momento y no debemos lamentar daños personales entre los vecinos. La zona permanece precintada por la Policía Local ante el riesgo real de nuevos desprendimientos de tierra.
En el municipio de San Mateo, la carretera GC-453 sufre cortes totales debido a la caída de rocas. Esta situación dejó sin suministro de agua potable a medio centenar de familias residentes en la zona afectada. Los servicios técnicos trabajan sin descanso para devolver el agua a los hogares durante la jornada de hoy.
El vicepresidente del Cabildo, Augusto Hidalgo, advirtió sobre la inestabilidad del terreno a pesar del sol actual. La institución insular tramita obras de emergencia de gran importancia para asegurar los taludes debilitados por el agua. Los técnicos revisan palmo a palmo los puntos críticos para evitar futuras tragedias.
La Gomera bajo el Plan Insular de Emergencias
Valle Gran Rey registra nuevas incidencias importantes en sus acantilados tras el paso del frente meteorológico. El alcalde del municipio, Borja Barroso, confirmó daños totales en la red de riego de la localidad costera. Los desprendimientos afectan principalmente a zonas de cultivos abandonados y a diversas vías de comunicación.
El Cabildo de La Gomera mantiene activo el Plan Insular de Emergencias para coordinar todas las actuaciones necesarias. Los equipos de limpieza retiran los escombros de las carreteras para facilitar el tránsito de los vehículos. La seguridad de los ciudadanos es la prioridad máxima en estos momentos de inestabilidad.
Las autoridades locales centran sus esfuerzos actuales en reponer los servicios básicos de riego para los agricultores. Las cuadrillas de operarios barajaron instalar mallas de protección en las zonas más peligrosas de los riscos. Finalmente, los operarios destruirán y retirarán las piedras inestables para garantizar la seguridad a largo plazo.


