Las regiones ultraperiféricas firman una declaración histórica en Tenerife para exigir un trato diferenciado y el refuerzo del POSEI en el próximo marco presupuestario 2028-2034
Las regiones ultraperiféricas (RUP) han dado hoy un paso estratégico al firmar una declaración conjunta que establece una hoja de ruta compartida. Este documento busca defender el tratamiento diferenciado de estos territorios y proteger instrumentos vitales para su desarrollo económico, social y territorial. La alianza surge en un momento crítico, justo cuando la Unión Europea define el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) y las políticas que marcarán el futuro de estas regiones en los próximos años.
El foro “Horizonte RUP”, celebrado en la sede de Presidencia del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, ha finalizado con un respaldo institucional unánime a un texto que los Estados miembros recibirán próximamente. Los firmantes reclaman una dotación actualizada, visible y estable para el nuevo ciclo presupuestario 2028-2034. Además, exigen el fortalecimiento del POSEI como un instrumento autónomo con una ficha financiera que refleje fielmente la escalada de los costes de producción.
Un debate de calado político
Durante la apertura de la jornada, Fernando Clavijo elevó el debate sobre el presupuesto europeo a un plano político y estratégico. El presidente canario advirtió que la discusión trasciende los números, pues define el modelo de Europa y la capacidad de garantizar la igualdad de oportunidades en todos sus territorios. Clavijo reivindicó que la Unión Europea mantenga el reconocimiento de su singularidad, amparado en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE.
“En un momento marcado por una gran incertidumbre global y en un escenario en el que Europa habla cada vez más de autonomía estratégica y de soberanía alimentaria, no se puede debilitar el sector primario de las regiones ultraperiféricas”, señaló el presidente.
Clavijo subrayó que la agricultura, la ganadería y la pesca sostienen el empleo, la identidad y el abastecimiento en zonas especialmente expuestas a sobrecostes estructurales. Por su parte, el presidente de Azores, Jose Manuel Bolieiro, manifestó su “rechazo claro” a cualquier propuesta presupuestaria que ignore el artículo 349. Bolieiro destacó la unanimidad estratégica de las RUP y calificó al POSEI como el programa más exitoso de la dimensión oceánica de la Unión.
Riesgos de la «renacionalización» de fondos
El presidente de Guayana, Gabriel Serville, calificó la intención de diluir o renacionalizar los fondos como un “contrasentido histórico”. Serville alertó de que, si estas regiones pierden el control de sus recursos, los productores locales tendrán que competir en desventaja contra empresas continentales con mayores recursos. Asimismo, insistió en que las medidas europeas actuales a veces ahogan al sector al no adaptarse a los climas tropicales y a las realidades productivas específicas.
A lo largo de las mesas de trabajo, los asistentes analizaron el impacto del marco financiero 2028-2034 en el sector primario. Los representantes coincidieron en que las RUP no son un problema a gestionar, sino un activo estratégico que aporta resiliencia y seguridad alimentaria a todo el continente. La cooperación mutua, según destacaron, permite a estos territorios influir con una sola voz en la agenda de Bruselas.
Sobrecostes y desventaja competitiva
El consejero Narvay Quintero puso el foco en la base técnica que sustenta estas peticiones. Según informes avalados por la propia Comisión Europea, los productores han sufrido un incremento medio del 40 % en los costes de producción. Esta realidad genera una clara desventaja competitiva derivada de la lejanía, la insularidad y la fragmentación. Quintero reiteró el rechazo absoluto a la propuesta actual de la Comisión y exigió programas independientes de los planes nacionales.
“Manifestamos un rechazo absoluto a la propuesta de la Comisión Europea y defendemos un presupuesto para el próximo periodo justo, específico y adaptado a nuestra realidad”, agregó el consejero.
La declaración final reafirma que el artículo 349 debe ser la base jurídica de referencia para cualquier normativa que afecte a estos territorios. El documento exige que el nuevo MFP evite la merma de asignaciones específicas y mantenga una respuesta financiera ágil ante crisis climáticas, migratorias o de mercado. En definitiva, las RUP cierran filas para que su aporte al proyecto europeo reciba un apoyo económico a la altura de sus desafíos.


