Un estudio de la ULPGC y el Cabildo identifica un útil de basalto usado para cosechar cereales hace siglos
Investigadores de la ULPGC y el Cabildo de Gran Canaria presentaron este jueves los últimos hallazgos en el Roque Bentayga. El equipo descubrió una herramienta de piedra que confirma el uso de técnicas de siega entre las poblaciones aborígenes de la isla. Este avance científico permite reconstruir las dinámicas económicas y sociales del antiguo Paisaje Cultural de Risco Caído.
Los expertos identificaron un útil de basalto retocado con marcas de corte de cereales. Esta pieza es la evidencia más antigua y directa de esta práctica en el registro arqueológico regional. El análisis microscópico reveló que los antiguos canarios fabricaron herramientas especializadas para la recolección agrícola.
Tradicionalmente se pensaba que la recolección de cereales era solo manual. Sin embargo, este descubrimiento refuerza la existencia de técnicas de cosecha mucho más complejas. Los aborígenes adaptaron su tecnología a la falta de metales con gran ingenio.
Estas hoces de piedra permitían una recolección mucho más eficiente. Las comunidades indígenas utilizaron estos instrumentos hasta la llegada de los europeos. Posteriormente, las herramientas metálicas sustituyeron definitivamente a los útiles líticos tradicionales.
Doble función del espacio sagrado
El estudio funcional de las cuevas del Bentayga desvela una historia fascinante. El espacio sirvió primero como granero colectivo entre los siglos X y XIII. Más tarde, la población reutilizó el lugar para fines exclusivamente funerarios.
Los arqueólogos hallaron también herramientas para procesar pieles y materiales vegetales. Estos útiles servían probablemente para confeccionar los fardos funerarios de los difuntos. El ritual terminaba justo antes de la deposición final de los cuerpos.
La investigación también localizó picos y raspadores para tallar las cavidades. Otros utensilios servían para cortar carne con gran precisión técnica. El conjunto de vestigios posee un valor científico extraordinario para la isla.
Colaboración institucional y científica
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, destacó la importancia de escribir este relato incompleto. El Cabildo ha invertido 360.000 euros en cuatro años mediante un convenio estable. Esta apuesta busca proteger y profundizar en la memoria colectiva canaria.
La prestigiosa revista National Geographic ha difundido los resultados de esta investigación. El estudio contó con el apoyo de diversas instituciones científicas europeas y nacionales. Diversos especialistas integraron un equipo multidisciplinar para analizar cada pieza hallada.
El rector Lluís Serra mostró su orgullo por el rigor de los trabajos realizados. La Universidad aporta el talento y la metodología para entender nuestro pasado. Esta alianza entre instituciones garantiza la protección de nuestro patrimonio mundial.


