El Gobierno de Canarias moviliza millones de euros para rescatar especies amenazadas como los lagartos de El Hierro y Tenerife, junto a seis especies de la botánica insular
El Gobierno de Canarias blinda el futuro de los lagartos gigantes de El Hierro y Tenerife para frenar su extinción. El Consejo de Gobierno, tras la propuesta de la Consejería de Transición Ecológica y Energía liderada por Mariano H. Zapata, ha aprobado partidas específicas que suman casi 3,7 millones de euros para proteger a estos reptiles. El plan para el lagarto herreño cuenta con 1.991.187 euros, mientras que el de Tenerife dispone de 1.703.022 euros, fondos que los cabildos respectivos gestionarán para controlar amenazas y reforzar las poblaciones actuales.
Una inversión millonaria para la biodiversidad
Esta estrategia de rescate no se limita a la fauna, ya que el Ejecutivo también ha dado luz verde a seis planes de recuperación para flora endémica en peligro de extinción. Estos instrumentos legales cumplen con la normativa estatal y autonómica, garantizando que especies únicas en el mundo sobrevivan en sus hábitats naturales. En Gran Canaria, la yerbamuda de Jinámar (Lotus kunkelii) destaca con una inversión de 908.959 euros, bajo la supervisión directa del Gobierno de Canarias y la ejecución del Cabildo insular.
El cardo de Tenteniguada (Onopordum carduelium), otra joya botánica de Gran Canaria, recibe una dotación de 794.109 euros. Por su parte, la isla de La Palma protegerá sus emblemáticos pico de fuego (Lotus pyranthus) y pico cernícalo (Lotus eremiticus) gracias a un presupuesto de 738.792 euros. En este caso, el Cabildo de La Palma coordinará las acciones sobre el terreno para asegurar que estas flores sigan formando parte del paisaje palmero.
El plan más ambicioso en términos territoriales abarca a la piñamar (Atractylis preauxiana) y la piñamar mayor (Atractylis arbuscula), presentes en Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote. Esta iniciativa conjunta dispone de 1.859.126 euros y el Gobierno de Canarias asumirá su ejecución directa. A estos proyectos se añaden los ya aprobados recientemente para la escobilla de Guayadeque, con 728.252 euros, y el drago de Gran Canaria, que cuenta con una inversión de 1.095.607 euros.
Cinco años para frenar las amenazas
Las autoridades han diseñado estas actuaciones con un horizonte temporal de cinco años, aunque la vigencia se mantendrá hasta que las especies alcancen los objetivos de conservación. Las medidas principales buscan incrementar el número de ejemplares y ampliar las áreas de distribución, combatiendo peligros constantes como la presión humana, las especies invasoras y la herbivoría por fauna introducida.
El plan de choque también contempla la conservación de material genético en bancos de germoplasma y la producción de ejemplares en viveros especializados. Con esta aprobación, el Gobierno de Canarias refuerza sus herramientas de gestión para proteger el patrimonio natural y asegurar que el seguimiento, la investigación y la divulgación científica sostengan la biodiversidad terrestre del archipiélago a largo plazo.


