A la ceremonia de la Pascua Militar de este año en el Palacio Real no asistió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien estará en París en una reunión de la Coalición de Voluntarios para Ucrania
Felipe VI ha destacado este martes el compromiso de España con la seguridad internacional, el multilateralismo y con el orden global basado en normas en su discurso con motivo de la Pascua militar, en el que ha hablado de la sensación creciente de amenaza que deja 2025, con guerras, crisis y tragedias humanitarias.
Un discurso en el que no ha hecho mención a la operación de Estados Unidos en Venezuela y en el que ha subrayado, ante los múltiples conflictos bélicos y crisis y la «amenaza» que llega al corazón de Europa, lo valioso que es contar con unas Fuerzas Armadas con un alto grado de formación y adiestramiento y unos recursos humanos y materiales que estén a la altura de los desafíos.
Los reyes y la princesa Leonor han presidido la ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real, un solemne acto castrense que reúne a la cúpula de los tres ejércitos y de la Guardia Civil y a la que no ha asistido en esta ocasión el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya que participará en París en una reunión de la Coalición de Voluntarios para Ucrania, pero que sí ha contado con la presencia de los ministros de Defensa, Margarita Robles, y de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Agradecimiento a los militares desplegados fuera de España
Felipe VI ha agradecido a los destacamentos militares españoles desplegados fuera su profesionalidad y por su entrega «a la causa de buscar y mantener la paz y la estabilidad en un tiempo geoestratégico tan complejo» como el actual.
Así, ha recordado cómo, consciente de la amenaza, la UE adoptó en marzo iniciativas para el aumento de la inversión común en defensa y en junio la OTAN acordó garantizar los recursos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de disuasión, de seguridad y de defensa a largo plazo, a los que ha considerado importante dar continuidad y donde la industria de defensa española adquiere un papel fundamental, con la integración de tecnologías emergentes, como la IA o los drones.
En este sentido, España ha seguido dando prueba de su compromiso firme e inequívoco con la seguridad internacional, ha indicado el jefe del Estado, con el refuerzo del flanco este de la OTAN, con el despliegue de efectivos en Letonia, Eslovaquia y Rumanía; la misión en el Líbano, Bosnia, Somalia, República Centroafricana o Mozambique; además de la operación Atalanta o Irak, y de continuar con el apoyo a Ucrania, formando militares y proporcionando medios para su defensa.
Destaca el apoyo a la población
En su discurso en la ceremonia castrense más importante del año, el rey ha expresado su reconocimiento, orgullo y gratitud hacia todos los miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, del Centro Nacional de Inteligencia y todo el personal civil dedicado a la defensa.
Y se ha referido al apoyo a la población y al Sistema de Protección Civil ante las catástrofes naturales que han acometido militares y guardias civiles, como la reconstrucción de las zonas de la dana de 2024 o en la extinción de los incendios forestales de este verano, labores en las que ha destacado el papel fundamental de la UME, lo que da muestra del compromiso con los intereses comunes de los españoles.
Los reyes y la princesa han llegado a las doce del mediodía al Palacio Real y saludados en la Plaza de la Armería por el ministro del Interior, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante Teodoro Esteban López Calderón, y el jefe del Cuarto Militar, Eduardo Diz, tras lo que se ha interpretado el himno nacional y se ha efectuado la salva de 21 cañonazos.
Después de pasar revista a la Agrupación de Honores de la Guardia Real, se han dirigido al Salón del Trono donde se procedió al saludo con los jefes de unidad de la Casa del Rey para, posteriormente, recibir, en el llamado besamanos, a los invitados a la ceremonia, la mayoría militares y guardias civiles.
Condecoraciones
Allí el rey ha impuesto las condecoraciones militares a aquellos civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que se han hecho acreedores de ellas durante el pasado año.
Un brindis ha cerrado este acto de la Pascua Militar, una tradición que instauró Carlos III como felicitación al Ejército después de que España recuperara la localidad de Mahón (Menorca) de manos de los ingleses el 6 de enero de 1782.


