Desarticulado un grupo criminal dedicado a las ciberestafas y el blanqueo

Trece personas detenidas en el marco de la ‘Operación Drago’ tras estafar 66.000 euros mediante técnicas de ‘smishing’ y el ‘hijo en apuros’

La Guardia Civil desarticula una red de delincuencia informática tras una denuncia en Gáldar. Los agentes detuvieron a 13 personas especializadas en el blanqueo de capitales con criptomonedas en España.

Vídeo RTVC

El grupo utilizaba mulas económicas y plataformas digitales para ocultar el rastro del dinero robado.

Un entramado con ramificaciones internacionales

La investigación comenzó cuando una víctima residente en el municipio de Gáldar denunció una estafa bancaria. El Equipo de Policía Judicial de Santa María de Guía lideró las pesquisas sobre este grupo criminal. Los agentes acreditaron la participación del cabecilla, afincado en Barcelona, en al menos 12 estafas diferentes.

El máximo responsable cooperaba de forma activa con una red internacional de ciberdelincuencia en Europa. La Guardia Civil colaboró con países como Alemania, Portugal, Bélgica y Lituania para identificar a los implicados. El análisis de dispositivos móviles y tarjetas de telefonía con identidades falsas resultó clave para el éxito policial.

La red utilizaba cuentas bancarias y plataformas de criptoactivos en Lituania para mover el dinero ilícito. Los delincuentes convertían rápidamente el dinero fiat en activos digitales para dificultar cualquier rastreo posterior. Esta técnica permitía al entramado realizar operaciones de blanqueo mucho más ambiciosas a nivel global.

Los métodos del engaño digital

Los estafadores utilizaban principalmente el conocido método del «hijo en apuros» para engañar a sus víctimas. Los autores contactaban con padres y madres haciéndose pasar por sus hijos mediante mensajería instantánea. Bajo el pretexto de un percance urgente, solicitaban transferencias inmediatas de dinero para sufragar supuestos gastos.

La organización también empleaba la técnica del «smishing» para robar información personal y bancaria directamente. Los delincuentes enviaban mensajes de texto que suplantaban la identidad de entidades bancarias legítimas. Los mensajes incluían enlaces a páginas web falsas diseñadas específicamente para capturar contraseñas y datos privados.

La Guardia Civil advierte sobre el peligro de actuar como «mulas económicas» para estas organizaciones criminales. Estas personas ceden sus cuentas para recibir fondos robados y transferirlos a cambio de una comisión. Esta participación conlleva graves riesgos legales en España, aunque se desconozca el origen delictivo del dinero.

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