La niebla y el fuerte viento bloquearon la operatividad de Los Rodeos hasta mediodía y obligaron a derivar la mayoría del tráfico aéreo hacia el sur de la isla
El mal tiempo ha pasado factura a las comunicaciones aéreas en Canarias. El viento, la lluvia y una densa niebla han complicado la operatividad en el aeropuerto de Tenerife Norte durante este domingo. Según informaron fuentes de Aena, las condiciones extremas provocaron, un balance de once vuelos desviados y veintiséis cancelaciones, dejando a cientos de pasajeros a la espera de una solución.
El aeropuerto de Tenerife Sur actúa como alternativa
La nula visibilidad en la pista de Los Rodeos obligó a los controladores a buscar alternativas para los aviones que ya se encontraban en el aire. Entre los vuelos desviados, todos, salvo uno que regresó a Gran Canaria, acabaron aterrizando en Tenerife Sur. Los pasajeros procedentes de rutas nacionales como Bilbao, Madrid, Barcelona y Alicante, así como de conexiones interinsulares desde Gran Canaria y El Hierro, tuvieron que tocar tierra en el aeródromo del sur de la isla.
Este operativo de emergencia ha permitido salvar la llegada de nueve vuelos nacionales e interinsulares, aunque los viajeros han tenido que completar su trayecto por carretera.
Conexiones interinsulares paralizadas
Las cancelaciones han golpeado con especial dureza a las rutas que unen las islas. Se han visto afectadas las conexiones que unen Tenerife Norte, con La Palma, Gran Canaria y El Hierro.
La situación también ha frustrado la salida de pasajeros que planeaban abandonar la isla con destino a la península. Un vuelo con destino a Bilbao tuvo que ser cancelado, al no poder operar el avión en las condiciones actuales.


