Un antiguo empleado de una empresa especializada es investigado por la sustracción sistemática de material valorado en más de 30.000 euros
La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha identificado al exempleado de una empresa de componentes de automovilismo como el presunto autor de un delito continuado de hurto, tras detectarse la falta de un volumen masivo de neumáticos y cuatro llantas en el establecimiento.
Denuncia de la empresa
Los hechos se desencadenaron tras la denuncia interpuesta por el negocio de componentes de automoción, situado en Agüimes. Los dueños se habían percatado de irregularidades graves en sus inventarios mensuales. Según el arqueo realizado por la empresa, el total de material sustraído ascendía a 677 neumáticos y cuatro llantas de un modelo de comercialización exclusiva en la isla. Lo sustraído está valorado en, aproximadamente, 30.800 euros.
Sospechaban del antiguo empleado
Las sospechas iniciales de la víctima recayeron sobre un antiguo empleado que había trabajado en la firma durante aproximadamente tres años, finalizando su contrato en el mismo momento que, precisamente, comenzaron las sospechas de sustracción de género y al uso fraudulento de placas de matrícula del propio establecimiento.
La investigación llevada a cabo por la Guardia Civil de Agüimes se basó en el rastreo de canales de venta no oficiales. La línea clave de la investigación se centró en la localización de cuatro llantas de una marca y modelos muy específicos que solo distribuía la empresa afectada.
Rastreo en internet
Gracias a el análisis de plataformas digitales, los agentes localizaron un anuncio en un conocido portal de ventas (Marketplace) donde se ofrecían dichas piezas. Las gestiones policiales permitieron identificar que el vendedor era un empleado de un taller mecánico situado en una zona de ocio y servicios de la localidad de Ingenio, quien actuaba bajo las órdenes de su superior.
Los investigadores procedieron a la incautación de las llantas. Durante el reconocimiento, el denunciante pudo identificar el material sin ningún género de duda, ya que este aún conservaba las pegatinas con el número de albarán original y el logotipo del establecimiento perjudicado.
El dueño del taller investigado reconoció haber adquirido las piezas al principal sospechoso por un precio de 350 euros. Esta cantidad supone apenas un 40% de su valor real de mercado. Por este motivo, también se le investiga por un presunto delito de receptación.
Este tipo de delitos y su carácter continuado suponen un riesgo latente para la estabilidad del tejido empresarial local. La peligrosidad de estas actuaciones no reside solo en el perjuicio patrimonial, sino en la quiebra de la confianza profesional y la creación de un mercado negro que alimenta otras actividades ilícitas. Además, la comercialización de componentes de seguridad vial, como neumáticos y llantas, fuera de los canales oficiales y sin trazabilidad clara, puede comprometer la seguridad de los usuarios finales al desconocerse el origen y estado real de los componentes instalados en sus vehículos.


