La erupción volcánica evidenció los graves problemas para cobrar seguros e indemnizaciones al tener grandes casas registradas como simples cuartos de aperos
La experiencia de la erupción volcánica en la isla de La Palma ha enseñado a la sociedad el incalculable valor de contar con la documentación adecuada sobre los bienes inmuebles. Ante cualquier duda sobre la situación legal de una vivienda o un terreno, los expertos señalan que lo mejor es acudir al registro de la propiedad para tenerlo todo en regla.
El primer paso fundamental para los propietarios es informarse de si tienen todos los papeles en orden y la edificación correctamente declarada.
Fácil acceso a la información
El registrador de la propiedad Carlos Celestino Lalanda explica que comprobar este estado legal resulta un trámite muy sencillo para cualquier ciudadano. El experto detalla que el acceso a estos datos puede ser personal, pudiendo solicitarse a través de cualquier oficina del registro de la propiedad repartida por toda España.
Además, este proceso es todavía más rápido si se realiza de manera telemática. Los usuarios pueden acceder directamente a la página web registradores.org para obtener toda esa información desde sus propios domicilios.
El precio general para solicitar una nota simple es de apenas 3 euros, un coste muy bajo para la seguridad jurídica que aporta este documento.
La lección del volcán de La Palma
No hay que hacer mucha memoria para recordar la compleja situación administrativa en la que se vieron envueltos muchos de los propietarios afectados por la erupción volcánica más reciente en el archipiélago.
Carlos Celestino Lalanda recuerda que desde las instituciones comprobaron cómo muchas de las edificaciones arrasadas por la lava figuraban legalmente como simples cuartos de aperos o similares, cuando en la realidad eran casas de grandes dimensiones.
Esta grave discrepancia generó serios problemas a las familias a la hora de justificar qué tenían asegurado exactamente y dificultó la aportación de pruebas para poder recibir las indemnizaciones públicas. Por el contrario, el registrador destaca que quienes en aquel momento tenían sus datos correctamente inscritos en el registro no tuvieron ningún tipo de problema.
A estos damnificados con la documentación en regla se les proporcionó una nota simple de manera totalmente gratuita, lo que les permitió hacer valer sus derechos ágilmente y obtener la compensación correspondiente por la erupción.


